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PARANÁ, Entre Ríos - Mesopotamia Argentina, viernes
30 de mayo de 2003 ( Año III - Número
159 )
¡ Me atravesaba un río,
me atravesaba
un río !
Juan L. Ortiz
Publicación literaria electrónica
y gratuita dedicada a la difusión e intercambio de poesía, cuentos, comentarios,
reflexiones y opiniones relacionadas con la Literatura y la actualidad social.
Idea y edición: Ernesto A. Bavio
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También nos encuentra en estos excelentes portales de la Red:
CUENTA CONMIGO - Revista
gráfica y virtual
l
La
patria es un peligro que florece
Leopoldo Marechal
1) MENSAJERÍA
2) AMALEQUETACAN
Hoy : PACKARD - Carlos
de la Púa
3) Para la sonrisa
Dos de tucumanos
4) Nuestro Archivo
* ANA ROMEO MADERO (Poesía)
* DANIEL SILBER - Historias de inundados
MENSAJERÍA
* Sensibles del Sur Nº 158
* Después de tanto tiempo, ¡qué bueno recibirlos de nuevo!. Quedé desconectada
después de mi NO asistencia a tu canto en Buenos Aires.
(...) la aparición de Sensibles fue una gran alegría. Me preguntaba
qué había pasado con ustedes pero, claro, de Bariloche a la Mesopotamia hay
un trecho (...) Hay dos libros que ya están en sancocho final: "Con los Amigos",
poesía, va a prensa en breve, ya tiene el original la editorial; el de
cuentos me requerirá corrección y armado, así que lo postergué por ahora.
Un abrazo grande, hermano. Que sea hasta pronto y con regularidad,
Graciela Zolezzi
zolezzig@hotmail.com
N. del E.: fue respuesta por Línea
Privada
* Hola Ernesto
Celebro el regreso de Sensibles... y, oh, sorpresa, ¿qué
hace allí ese cuento en el que la línea divide?.
Gracias, che; muchas gracias y mucha suerte.
Un abrazo,
mario
mcapasso@atanorsa.com.ar
* Flaco: un abrazo enorme,
apretado y solidario, para vos y para todos los amigos del Sensi.
Te necesitábamos mucho, la verdad; las tripas del cuore nos estaban haciendo
frìo.
Cuando pueda, te mando alguna de las mediocres
producciones que me caracterizan.
Nos vemos
Katza Erica Kumik
naranjazul2000@yahoo.com.ar
* Gracias por aparecer de nuevo, Sensibles del Sur (a pesar
de venir de la Mesopotamia)
Lic. Aída E. Rolando
arolando@sinectis.com.ar
R. del E.: ¿y por qué "a pesar", Licenciada?
* ¡Ernesto A. Bavio de regreso! Me congratulo, te felicito y te deseo los mayores
éxitos.
Marcos Winocur
Puebla, México.
marcoswinocur@yahoo.com.mx
AMALEQUETACAN
HOY:
PACKARD
- Soneto lunfardo -
de: Carlos de la Púa
(imaginarlo recitado, hace 30 años, por Héctor Alterio)
Era una mina bien, era un gran coche
era un Packard placero, era una alhaja
auto que siempre trabajó de noche
llevando siempre la bandera baja.
Pero un día la droga la hizo suya
y en vez de cargar nafta, echó morfina
y cerrando el escape por la buya
se fajaba debute en cada esquina.
Ayer la vi pasar... iba dopada.
Y me sentí yo, curda, un Santo Asis
al ver que de su pinta abacanada,
pinta que fuera de auto de parada,
sólo queda, cual resto de chocada,
con los cuatro fierritos del chasís
l
Archivo de Sensibles del Sur
Para la sonrisa
Desde TUCUMÁN , 2 sonrisas 2
(contadas en privado por el serio, formal
y célebre guitarrista Juan Falú).
1) En una fiesta paqueta dos
tucumanos le sacan el cuero a las señoras:
- Primo, ¿te fijaste en ésa?
- ¿Cuál? ¿La que parece que se ha maquillao con locro?
2) A esa hora de la tardecita
en que los bares de Tucumán se ponen más lindos, un tucumano se encuentra con
un amigo y le pregunta:
-¿ Cómo andás, primo?
- Muy mal, primo, muy mal... Ni a mi peor enemigo le deseo las ganas de
culiar que tengo.
l
Envío de Jimmy H. O'Connor (Bs. Aires)
Especial para Sensibles del Sur
Nuestro Archivo
Ana Romeo Madero
Nació en Buenos Aires, Argentina.
* Fue asesora literaria, durante diez años, del Municipio
de Almirante Brown (Buenos Aires) en la Subsecretaría de Cultura.
* Escribió guiones para Radio Provincia de La Plata
( Pcia. de Bs. As.) y FM. 92.5 Radio Cultura de Ezeiza (Pcia. de Bs. As) *
* Estudió Técnicas de Guión con el Director Cinematográfico José Martínez Suárez
y en el C.A.Y.C. (Centro de Arte y Comunicación de Capital Federal)
* ANTOLOGÍAS:
Por distintas Menciones en Poesía, fue seleccionada y participó en:
* 2001 "Tankas de Poetas de la Provincia de Buenos Aires"
(Edición Limitada de Libros de madera), Ed. Guillermo Compte.
* !998 "...Donde Nacen los Silencios..." (3er. CERTAMEN INTERNACIONAL PABLO
NERUDA); Ed. Esferas Literarias, Bs. As.
* 1993 "PREMIO PABLO NERUDA" de la "Fundación Centro Cultural San Telmo"; Ed.
Versibus, Bs. As.
* 1989 Selección "100 POETAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES"; Fondo Editorial
Bonaerense, La Plata, Pcia. de Bs. As.
* 1989 "Poetas de la Provincia de Buenos Aires"; Ediciones del Dock, Bs. As.
* 1986 "NUEVA POESÍA ARGENTINA" (Anuario 1986); Ed. Helguero Villalba, Bs. As.
* 1985 "100 POETAS CONTEMPORÁNEOS" (Cien mejores Poetas de 1985); Carlos Pereiro
Editor, Bs. As.
* 1984 "ANUARIO DE LA NUEVA POESÍA ARGENTINA"; Ed. Tinta Nueva, Bs. As.
* 1983 "EL AMOR EN LA POESÍA ARGENTINA"; Ed. Abel Ligallupi, La Plata, Pcia.
de Bs. As.
* 1981 "ANTOLOGÍA POÉTICA I" (Serie 1800 Poetas Argentinos); Ed. Abel
Ligallupi,
La Plata, Pcia de Bs. As.
* Figura en el nomenclador "QUIENES SON LOS ESCRITORES ARGENTINOS" Ed. Crisol
Bs. AS., 1980.
Alguna Distinciones y Desempeño en Letras .
* Su libro Enumeración de la Palabra , obtuvo Primera Mención de Honor del Fondo
Nacional de las Artes (Género Poesía Inédita 1990.)
* Primera Mención de Honor en Cuento, en el Concurso
Nacional Literario 1999, organizado por la Liga Argentina Por Los Derechos Del
Hombre (Miembro Fundador de la Federación Internacional por los Derechos Humanos
de las Naciones Unidas, acreditado ante el Consejo de Europa).
* !er. Premio en Poesía en el "Concurso Provincial del
Poema Ilustrado" por su Poema AYER, compartido con el Pintor Argentino Raúl
Ángel Seco (1er. Premio en Plástica), de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad
de Esteban Echeverría (Conurbano Bonaerense)
* Sus poemas han sido ilustrados por los Pintores Argentinos:
Martín Olivera, Duzan Stiglich, Raúl Ángel Seco, Romualdo P. De Lillo y Ernesto
Deira (esta última obra fue expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva
York)
* Ha sido invitada y participó en Encuentros y Congresos
de Escritores de Argentina: Santa Fe de la Veracruz (Santa Fe); Puerto Madryn
(Chubut); Merlo (San Luis); Monteros (Tucumán); Tartagal (Salta); y otros.
* En 1983 es designada "Miembro Adherente" del Fondo
Editorial Bonaerense de La Plata, por sus aportes a las Letras y a la Cultura.
* 10 Poetas de Almirante Brown (con XX Poemas), Antología
Editada por la Municipalidad de Almirante Brown (Conurbano Bonaerense)
Publicaciones:
* Un Solo Sol (Poesía), prologado por la Escritora Argentina Maria
Granata y presentado en la Sociedad Argentina de Escritores (Sede Central) por
la Escritora Angela Colombo; Ed. Ismael Colombo, Bs. As. 1975.
* Los Riesgos de la Sangre (Poesía), presentado por el Escritor
Argentino Marco Denevi en el "Bar Sur" de San Telmo; Ed. Ismael B. Colombo;
Bs. As. 1976.
* Nosotroshoyaquí (Poesía), junto a seis Poetas de Buenos Aires
(con 16 Poemas), prologado por la Escritora María Granata y presentado en la
Embajada de España en Bs. As.; Ed. Para Todos, 1977.
* Participó en los "Cuadernos de Poesía" (Nos: 3 y 5) Poemas para Viajar
como Poeta invitada por la Provincia de Bs. AS.; Ediciones para Todos, Cap.
Federal; 1978.
* Ha coordinado Talleres Literarios destinados, fundamentalmente,
a adolescentes y adultos y, de manera especial, con niños asistentes a Escuelas
carenciadas. (Secretaría de Educación de Cultura de Almirante Brown (Conurbano
Bonaerense).
* Desde el mes de junio de 2002 año, en el Espai Cultural
del Pueblo de Albalat Dels Sorells, de la Comunidad Valenciana (España) ha organizado
un Taller Literario para niños y adolescentes. Algunos de sus trabajos han sido
publicados en el Libro de Fiestas 2002.
ANA ROMEO MADERO dixit:
"Salí del agua
he vivido en la sangre
y ahora me espera el Viento
para llevarme al sol...
Salí del mar... y acabaré en el fuego"
León Felipe.
No es fatiga.
Es sólo acomodar un tiempo de desorden
Dejo atrás triste y simplemente
la defensa el ataque tu voz mis manos
la poesía
el dolor de no querer saber más
... ¡porque era tanto!
Dejo las luchas
pierdo velocidad distancia
me detengo
me miro desde afuera
y entro.
En mí
me afirmo
Necesito parar
¡Las alas a los pájaros,
al viento!
Buenos Aires, 1984
POEMA
sí
probablemente
haya equivocado la organización
no es cuestión de echar culpas:
de gobiernos militares no fui presa
yo mujer, los varones me toleran
no soy judía, no he sido segregada
y civilmente libre, soy de nadie
(en eso estoy a mano, nadie es mío)
sólo ocurrió que algunos - por mero fanatismo -
quisieron apropiarse del misterio
alinear las ideas
escarbar en las causas
discriminar impulsos o contratar el alma
¿cómo puedo escindir las discordancias?
por eso me exilié
nada más que por eso.
Buenos Aires, 2000.
POEMA
letanía imprudente
insensata manía de buscar libertad
hoy hace tanta soledad y tantos miedos
que no tengo un lugar para confiarla
ya no hay donde ponerme
sin chocar
con otras obsesivas soledades.
POEMA
es preciso vivir hasta gestar la libertad
anticiparse a la muerte vitalicia
tomarla por sorpresa y convocarla
escrutar sus rincones
dejar a la intemperie su misterio
no malgastar en ella los espacios
y comprender que es sólo un juego de palabras.
POEMA VEINTIDOS
¡ay abuela!
mía Clara
tan clara como el agua
por tus venas y sueños
me acerqué a Barcelona
- Montjüit era el Palacio
y anduve de tu mano -
hasta llegué a Logroño
- por lo que me contabas,
qué cambiado está todo -
pero ¿sabes? me vuelvo
este exilio me duele
y me vuelvo a Argentina
a enfrentar el horror
no sé cuándo
ni cómo
tal vez con la palabra
ya estoy en el principio
e intento despedirme
de Albalat y su paz
mi última batalla
tiene que ser allá
no me es fácil
abuela
tú que todo lo sabes
también entenderás
que aguardo otro milagro
un último milagro
para mi buena patria
derruida tan sola
¡ayúdame a rezar!
España, 15 de agosto de 2002
sábado 24 de agosto, 2002, 21,15
hs.
Quizá cuando regrese aquí pierda a ese amigo
de risas aventura de desazón o júbilo
o quizá no regrese y me aguarden los otros
los antiguos los viejos los de por siempre amigos
me he ido hace ya tanto
que no sé cosas ciertas
- cotidianos espantos me han secado las manos -
y tal vez cuando llegue ellos ya se hayan ido
o estén todos y acaso
sólo falte mi vida
aunque también
si vuelvo
me engañe esta manera
esta nueva manera de volver y quedarme
de partir y estar sola
de sentirme extranjera.
sábado 31; 9,28 Hs.
bonjours
y entonces fui al correo
hoy vencían dos premios
y tal vez llegue a tiempo
si vale el matasellos
una vez en la calle
ya barrida y lavada
fui a comprar dos cavas
he pedido el más seco
cállate corazón
y seguí caminando
bajo el sol que lastima
ni una gota de sombra encuentro por aquí
me mezclo con la gente
saludo no pregunto
ellos sí siempre a mí:
¿estás de nuevo triste?
no, que va, no he dormido
entonces ¿es cansancio?
por supuesto que sí
¿cuándo vas a dejarnos?
no lo sé todavía
y ¿por qué no te quedas?
porque tengo un follón
otro día te explico
ahora voy apurada
hasta más ver ¡cariño!
les contesto que chau
voy por mis cigarrillos
la parroquia está abierta
pero estoy con mi perra
no sé qué me dirán
no lo razono y entro
voy con lola detrás
los hombres que acomodan inmensidad de flores
siguen con su faena
y me quedo parada
sobre una gran estrella
sus viejas ocho puntas debajo de mis pies
energizan mi cuerpo
le pido no sé a quién
que no me deje sola
a la izquierda en penumbra
están esas velitas para poner monedas
ni una sola encendida
y pienso
hace rato que nadie hace limosna
la perrita y yo
la soledad y yo
esta tristeza y yo
la mitad de mi alma
ceniza el corazón
un cerebro confuso
no hallo explicación
y seguimos rezando
sé que lola también
si me caigo ella cae
si no duermo ella no
mi mirada pasea
de repente esa luz
a mi izquierda
una sola
algún ser invisible
ha encendido una vela
me parece señal
siempre pido señales
tal vez alguien oyó
y me acerco
agradezco
esa pequeña luz
tan sólo pongo un euro
me responden los bailes
de esas cinco velitas
hacen guiños
sonríen
rituales de la vida
los sueños sueños son
pero a veces les creo
al salir muy despacio
la verdadera luz
me habla
le contesto
¡sí que quiero vivir!
lunes 2 de septiembre; 5,30
hs.
hay olor a peligro
a celada
a traición
a mentira
no habrá perdón ni olvido
ellos quieren cobrarse
este resto de sol.
con todo su dinero no la podrán comprar
ese sol no está en venta
y tampoco se adeuda tan inmenso valor
ni podrán cotizarlo
no hay referencia alguna
para evaluar la luz.
* * *
unos seis años la niña
y sus ojos de carbón
me miran de vez en cuando
a hurtadillas desconfía
son casi las dos y el Metro
de Valencia a sus afueras
afuera dejó a las dos:
la niña está bien sentada
y se prende de su madre
que tiene los pies hinchados
desbordando sus sandalias
las dos son ecuatorianas
la niña el pelo estirado
muy limpia y la cara triste
la madre una trenza larga
- tristeza disimulada -
ve a su niña que acaricia
la chaqueta regalada
del revés y del derecho
¿Derecho? sólo en su ropa
esa ropa que es un chiste:
la niña lleva en los pies
zapatillas WIND SPORT
rosadamente ridículas
y les miramos los ojos
pobres indias descartadas
¡ han llegado al ¡primer mundo !
- si lo vemos al revés -
para ellas sólo sobras
un gran festín es Valencia
tal vez no les regalaron
esa ropa de segunda
si aquí se tira a montones
desde comida a una puerta
y le sonrío a la niña
ella devuelve una mueca
y yo quisiera contarle
que soy sudamericana
que igual me duele su vida
que sí debiéramos irnos
que aquí las gentes
son islas
con mucha agua en el medio
¡ no tocaremos orillas !
pero el Metro se detiene
tanto follón se interpone
entre su vida y la mía
tanto dinero envasado
cuelga de hombros y brazos
y de unas manos muy finas
y en los cuellos-cirugía
hay los oros y sus brillos
diamantes o fantasías
cara oscura madre pena
¡ Foios, próxima parada ! ...
lo dejo para otro día
España, Marzo de 2003
l
© ANA ROMEO MADERO
Envío especial para Sensibles del Sur
HISTORIAS DE INUNDADOS - Año 2003, siglo XXI, Santa
Fe - Argentina
* Desde Santa Fe (a) "la inundada gracias al Lole y su ballet",
les envío estos breves relatos. Son todo ciertos. Si consideran que sirven para
publicarlos, bien; si no, no importa.
Un abrazo
Daniel Silber
silberdan@arnet.com.ar
RECORTES DESDE LA VENTANA
Los europeos se maravillan con ese género latinoamericano denominado realismo
mágico , que Gabriel García Márquez elevara a un nivel excelso. Lo exuberante,
generoso al máximo, casi barroco e irreal de las situaciones los llevó a iluminar
esa designación tan académica. Sin embargo, al menos en Santa Fe, hace unos
días bastaba solamente con mirar a través de algunas ventanas para ver que ese
realismo no tenia nada de mágico, sino que tenia todos los ingredientes de lo
real real; era (es) un realismo real y trágico.
Por ejemplo, yo vivo a 10 cuadras de pleno centro de Santa Fe, en un barrio
de clase media baja, compuesto por sectores de asalariados (obreros y empleados),
pequeños comerciantes y empresarios, alguno que otro industrial mediano, profesionales,
jubilados: gente sencilla y de trabajo. ¿Quién de nosotros hubiese tenido frondosa
imaginación de ver cruzar 2 o 3 canoas o lanchas - con esa ecléctica carga donde
se mezclaban perros, sillas, chicos llorando, bultos de ropa, algún maltrecho
colchón de gomapluma - por la intersección de las calles San José y Tucumán?.
* En menos de 20 minutos, cuando el agua empezó a entrar en su humilde casita
en un pasillo de barrio Centenario, Antonio puso lo más alto posible
sus bienes más preciados: los libros. Los había ido comprando de a poco el sueldo
de docente no da para mucho-, reuniéndolos con amor y precisión. No era un material
adquirido así nomás, sino producto de una selección previa muy rigurosa. Pero
estaba tranquilo porque los había puesto a resguardo. Cuando terminó, el agua
le llegaba a media pierna; a dos cuadras, al llegar a la escuela Quiroga, estaba
a la altura de su pecho. Cuando volvió a su casa, 5 días después, el agua había
barrido todo, absolutamente todo. Nada estaba en su lugar; no le quedaba nada.
Gramsci había ido a parar a lo que alguna vez fue una cocina, Marx no se sabía
por donde andaba y Luckacs flotaba a la deriva. De su preciada y selectiva biblioteca,
construida lenta y pacientemente a través del tiempo y con muchísimo esfuerzo
(a la que ya la policía en sus allanamientos y sucesivos divorcios la habían
ido destruyendo y diezmando casi científicamente), sólo se salvaron los 2 tomos
de la Lógica de Hegel, un librito de Rosa Luxemburgo y otro de Alberto Pla.
¿Empezar de nuevo?
* Vicente fue obrero marítimo toda su vida, y toda su vida la pasó en
Centenario. De a poco fue construyendo su casita en la esquina de Guardia de
Infantería Reforzada, donde estuvo detenido durante el Proceso por su militancia
comunista. A lo mejor, en los días que pasó en las mazmorras de la dictadura,
podía entrever su techo y a su mujer siempre tan hacendosa- barriendo la vereda.
Las circunstancias de la vida lo hicieron duro, pero entrañable. Estrechar su
mano era sentir los callos producidos por el trabajo tenaz y sufrido, pero también
el calor de la fraternidad. Como muchos, se jubiló malamente y vivía apenas
con lo justo, yendo y viniendo por la ciudad en su bicicleta, militando siempre
entre los jubilados. No sabe cómo pudo salir del agua. Su humilde casita, que
se llovía casi toda, porque el cielorraso ya estaba en las ultimas, casi se
derrumbó. A Viche no le falta coraje: soportó con entereza la tortura; hoy vive
con su hijo desocupado. ¿Empezar de nuevo?
* El señor Lobo tiene 52 años y una barba rala. Está evacuado en una
escuela muy alejada de donde quedaba su casa. Mientras llueve lentamente y el
agua se escurre por las cañerías, parado en la puerta del edificio con su interminable
cigarrillo entre los dientes, dice: A mi me echó Menem. Era ferroviario, trabajé
15 años en el Sarmiento, en Buenos Aires, pero vinieron las privatizaciones
... yo me había ido de Santa Fe de jovencito y estuve 4 años en la Marina, después
entré en el ferrocarril; estaba para capataz de cuadrilla; yo era
¨catango¨.
Después del ferrocarril anduve 2 años dando vueltas y me tuve que volver a Santa
Fe; acá cirujeo un poco y tengo un Plan; mi casa estaba al lado del terraplén
de Iturraspe y Perón, allá en Barranquitas, las que hicieron los del Movimiento
¨Los sin techo¨; me voy a ir a ver como esta todo y para estar mas cerca...
. Ese lugar fue uno de los puntos por donde penetró el río Salado porque el
puente construido en el lugar hace que se embolse. ¿Empezar de nuevo?
* Una de las tantas paradojas que se han dado en estos días: Miguel es
ingeniero en ciencias hídricas y vivía en barrio Alfonso, casi una palangana
en el oeste de la ciudad. Mientras estaba ttrabajando en la Facultad, el agua
del Salado, ese río manso y tranquilo, le entró no por la puerta sino por detrás;
su mujer lo llamó por teléfono que viniera urgente. Armó una defensa en
el frente como para una inundación producto de la lluvia, con unas bolsas de
arena, y no para un aluvión de un río de montaña. El departamento es chiquito:
abajo un living, una cocina, un patiecito. Arriba los dormitorios y el baño.
No alcanzó a llevar nada. Mientras el agua le tapaba el auto estacionado en
la puerta y su esposa se iba, Miguel se instaló lo mejor posible en el primer
piso con Fauna su perra- para cuidar lo que quedaba: la compu, las camas, la
ropa; abajo quedaron el lavarropas, la heladera, la cocina, el juego de muebles,
algunas ilusiones. Encendió su cigarro y se quedó a esperar. ¿Empezar de nuevo?
* Siempre vivió enel barrio Santa Rosa de Lima. Ahí lo conocen
hasta los yuyos de las banquinas y los zanjones. Raúl salió del agua
a eso de las 3 de la mañana; primero se había subido al techo de su casa que
es de loza-, después tuvo que subirse al tanque de agua (las mujeres y los chicos
habían podido encontrar una mano solidaria de alguna canoa voluntaria para llevarlos
hasta un lugar seco) junto a su yerno; desde allí había calculado que llegar
al poste de la luz que estaba a unos metros no le costaría mucho; y si el agua
llegaba hasta allí, todavía había un árbol mas alto. Claro, a lo mejor había
que nadar y Coqui no sabia hacerlo, así que apenas pasó otra piragua, se subió
y le dijo que fuera hasta el local del Partido para avisar. Se quedó solo a
eso de medianoche, y cuando eran las 3 de la mañana, pudo llegar a la costa
. Allí increpó a los militares que ya no querían salir con sus lanchones a buscar
a la gente que aun permanecía refugiándose precariamente en los techos; hubo
discusiones, palabras fuertes, pero el oficial se mantuvo en sus trece. Alguien
-¿un soldadito?- le sopló a Raúl que vendría alguien importante y se quedó allí.
Era el gobernador; había venido con un viejo puntero barrial, que no se animó
a entrar porque ya las calles no existían, sino sólo nuevos canales irreconocibles.
Raúl no dudó y se encaramó en uno de los lanchones; ahí también iba el gobernador.
Entonces sí salieron los lanchones que habían sido ordenados prolijamente. Cuando
penetraron en medio de la oscuridad, a eso de las 5 de la mañana, empezaron
a rescatar gente. Todo gritaban Raúl, qué suerte que viniste ... Raúl vení a
buscarme ... Raúl, no te fuiste... Raúl acá estoy... Raúl llevate a mi hijo
... , y así de corrido. El gobernador no sabía con quien estaba viajando. Cuando
volvieron preguntó quien era; resulto ser que Raúl era uno de los dirigentes
de los movimientos piqueteros mas combativos de la ciudad.
* Un luchador: esa es la mejor definición que puede caberle.
Toda su vida lo fue y lo sigue siendo. Un héroe vivo de la clase obrera, un
símbolo de Santa Rosa que sigue en la pelea y no se rinde. Curtido, sufrido,
fuerte, el Polaco es una referencia insoslayable cuando de movimientos
de desocupados y de piqueteros se habla. Ya no es joven, pero energías ni ánimo
le faltan. Fue uno de los primeros en organizar a los desorganizados; se caminó
todo el barrio de punta a punta hasta que junto con otros audaces, crearon el
primer Movimiento de Desocupados. Al Polaco lo echaron de la cervecería, del
diario y de otros tantos lugares por su militancia comunista, siempre firme
en las luchas populares. No sería ésta la primera vez que debería poner bolsas
para defender el barrio de las inundaciones. En un determinado momento del hombreo,
volvió a su casa para ponerse un pulóver porque la noche estaba fría. Iba volviendo
a su puesto de combate cuando se cruzó con Rubén que le dijo que no fuera, que
el agua se venía con todo. volvió y en la madrugada se puso a levantar las cosas,
evacuó a su mujer y fue a ayudar a su hija. Después retornó a su casa;¡
bah!, un salón dividido con tabiques y baño compartido con el hijo. A las 4
de la tarde el agua corría como un torrente por calle Lamadrid, arrastrando
mil cosas diferentes: garrafas, bolsas de basura, muebles, juguetes, libros.
A las 7 lo sacaron con el agua casi al cuello, mojado hasta los huesos y sin
un peso en el bolsillo. Fue hasta lo de un compañero que vivía por allí para
que le prestara plata para poder irse a lo de su cuñado. Le prestaron ropa seca
y cuando estaba tomando un café caliente con torta, se derrumbó ... empezó a
llorar. Él, el Polaco, el tipo duro, resistente, sufrido, el que había resistido
mil avatares de la vida, el que había estado clandestino durante el Proceso,
el que había asumido tareas de mucho riesgo y responsabilidad, el que discute
cara a cara con los milicos prepeadores y los burócratas de los ministerios,
se puso a llorar...
* Durante todo el día Raquel había estado al pie del
cañón. Cuando la vinieron a buscar para que colaborara en la emergencia, se
puso a disposición de la dirección del Partido aunque ella no lo es- para lo
que fuera necesario. Primero fue al local del MTL, pero allí ya no se podía
resistir el embate del agua. Como ya había compañeros en el local del Partido
se fue para allá para dar una mano; primero se fue el súper le pidió plata a
su suegro-, compró comida y se puso a cocinar un guisote caliente y denso para
los compañeros que estaban con frío. Llevó un cucharón muy preciado; se lo había
regalado su hermana querida, fallecida unos años atrás. Todo el día anduvo yendo
y viniendo muy preocupada, pidiendo frazadas a los vecinos, ropa a los parientes.
A la tardecita volvió a su casa, y el agua ya estaba acechante, casi en la esquina.
Con su compañero hicieron un muralloncito en la puerta con un poco de mampostería
de un cantero derrumbado en la vereda y empezaron a levantar las cosas por las
dudas, pero con la certeza que allí no tendrían problemas. A la 1.30 hs. el
agua entró en la casa; allí se desmoronó y un llanto lento, de bronca, comenzó
a salir.
* Pedrito es un pibe de 15 años de barrio y va a primer
año del Polimodal de una escuela céntrica. Es seriecito, ordenado, estudioso.
A veces lo carga a su abuelo por su actividad política y su militancia piquetera.
Vive en Santa Rosa. Ese día el agua llegaba sin parar. No era como siempre,
sino más fuerte, más alta, más potente. Los genios que hicieron las obras
de defensa de la ciudad se olvidaron de un tramo. Y el Salado, ese río que casi
nunca miramos siempre lo hacemos hacia el Paraná, más majestuoso-, penetró por
allí. No buscaba venganza por el desamor con que se lo trató ni nada por el
estilo: solamente obedecía a las leyes de la física y traba de encontrar su
nivel. Cuando vieron que la cosa era seria, en casa de Pedrito se hicieron los
preparativos de evacuación normales. Levantaron la heladera sobre la mesa, guardaron
la ropa lo más alto posible, pusieron a resguardo el tele, prepararon algo para
la emergencia. Cuando tuvieron que irse, porque la cosa no daba para mas, Pedrito
agarró el bolso que había dejado listo; entre las cosas que puso no se olvidó,
en medio del caos del agua entrando y entrando y entrando, de su carpeta escolar.
A lo mejor, mañana había que volver a las clases...
* Un miliquito que actuó en las primeras horas del
desastre arriba de un lanchón en el rescate de la gente que estaba sobre los
techos, me contó que no se veía nada, que iban navegando por entre las casas
tomando como referencia solamente las copas de los árboles porque así sabían
que iban por donde antes había habido una calle y abajo no había techos, ni
antenas, ni cosas por el estilo; que en Santa Rosa, lo único que se podía distinguir
era un pedacito de la cruz de la iglesia, que tuvieron que agarrar a martillazos
y cortafierro una estructura para sacar a unas personas que se habían trasladado
a un lugar con rejas, convertido en una trampa mortal, que hubo familias que
debieron ser llevadas 2 y hasta 3 veces de distintos lugares porque el agua
era indetenible, que ...
* Al Popi lo despertaron en plena madrugada. Hasta
hacía un rato había sido uno de los tantos que trataban de armar con bolsas
de arena una defensa contra la venida del agua. Se había ido a descansar un
rato porque estaba molido. Los gritos de sus vecinos hizo que se levantara enseguida
y fue a golpear puertas para alertar a otros que, como él, habían estado poniendo
el lomo todo el día. Cuando vio el agua, se subió al techo e hizo un refugio
con lonas y chapas para su familia. Pero el agua seguía subiendo. Empezaron
a saltar de techo en techo con los pibes en los hombros, resbalándose, cayendo,
lastimándose. En una de esas, se quedaron sin techo por donde correr había un
pasillo muy ancho-, con el agua a la cintura y los chicos alzados. Tuvieron
la suerte que acertara a pasar una piragua por allí. Mientras subían veían cómo
las paredes de algunas casitas se venían abajo, cómo el esfuerzo de tanto tiempo
se licuaba. Después se subió al terraplén ferroviario. Allí se tomó un respiro
y miro hacia el barrio. No lo reconoció: lo que antes había sido uno de las
barriadas más populosas de Santa Fe, ahora era un enorme mar de agua marrón.
* El Mono estuvo desaparecido como 3 días. Ninguno
sabía donde andaba y todos los chicos estaban requetepreocupados. La última
vez que lo vieron estaba arriba de un puente del ferrocarril esos puentes negros
que parecen armados como un mecano-, donde los había metido a ellos (literalmente
hablando) a los codazos en una canoa porque el agua ya era muy amenazante y
no se veía que fuera a parar. Hasta el día de hoy no sabemos como se salvó el
Mono. Había ido a buscar a su abuela, la había sacado en medio del desbarajuste,
se había encontrado con sus amigos del Club y se había perdido en medio del
agua. Todos estaban con una gran angustia; la incertidumbre era tremenda. Después
apareció. Hay quienes dicen que en ese puente donde se quedaron durante días
como 200 personas- habrá que recordarlo siempre, que habrá que poner una plaqueta
porque fue el que los salvó.
* Los vecinos se pasaron. Por calle Mendoza y las
paralelas (Primera Junta, Tucumán, La Rioja), la gente llegaba del oeste como
quien viene de la guerra. Mojada, asustada, desconcertada; con unos pocos bártulos
que habían logrado rescatar del desastre, sin saber adonde ir, a quien recurrir.
Por supuesto que no había autoridad oficial alguna para ordenar algo, para organizar
algo. Todo el morochaje se venia para el centro. Y esos vecinos de clase media
que el día anterior le hubiesen cerrado la puerta en las narices a cualquiera
de los que venían desde Santa Rosa por el sólo portación de cara -, primero
empezaron a poner termos con mate cocido o café caliente, después armaron un
tablón y por ultimo, organizaron, en plena calle, un comedor comunitario para
todo el que quería servirse algo caliente. Estaban: la vieja del kiosco, las
chicas veterinarias, el tipo del galpón y el de la carpintería, la profe de
biología, el mecánico y un montón de desconocidos. Lo mas reconfortante no era
la comida, sino el gesto, la actitud.
* En la memoria popular todavía esta viva la famosa inundación
de 1905, cuando el agua llego hasta la Plaza España, por aquellos días,
uno de los centros neurálgicos de la ciudad. Allí estaba una de las estaciones
ferroviarias al que arribaban los trenes rebosantes de su carga de cereales
gringos y maderas forestales, el puerto aunque pequeño aun- quedaba a unas pocas
cuadras; era un ir y venir de gente desde y hacia las florecientes colonias
del centro oeste de la provincia. Las fotografías de la época marcan todo un
registro: las canoas navegando lentamente por entre los conventillos, los carros
con carga diversa, los parroquianos que miran asombrados, alguna que otra pasarela
para atravesar la calle. Fue todo un impacto y placas recordatorias señalan
hasta aquí llegó el agua . Pasó casi un siglo y otra inundación, ahora del manso
río Salado, el de la orilla occidental, fue el que nos sorprendió (?). Pero
claro, al oeste vive el pobrerío, viven los parias del mundo, los desocupados,
los expulsados de los circuitos formales de trabajo, salud, vivienda, educación.
¿Habrá alguna plaqueta recordatoria o solamente en la conciencia social y en
la memoria popular quedará anotada como el hecho más criminal de la historia
santafesina, una historia marcada por los ríos?
* Mauricio por fin había logrado instalarse en una
casa. Era la que había ocupado su viejo, el Flaco, que quedó vacía cuando falleció.
Había sido de su abuela y en ella había vivido de pequeño. Luego deambuló por
varios lugares: fue dirigente estudiantil universitario de la UTN, se casó y
después de su divorcio se fue a vivir a Maria Selva. Como electricista, tenia
su tallercito que atendía -las veces que la actividad partidaria se lo dejaba
- por las tardes después de volver del trabajo en una empresa de construcciones.
Estuvo en la comisión directiva de la vecinal, y casi sin querer se había convertido
en uno de los animadores de la asamblea barrial de la zona. La casa a la que
se fue, por esas cosas raras de las escenografia urbana, había quedado por debajo
de la línea de la calle. Los planificadores, cuando diseñaron la nueva calle
asfaltada, dejaron a un montón de vecinos a merced del agua de lluvia, que se
les metía adentro cada vez que la cosa era un poquito mas grande de lo normal.
Mauricio estaba en su trabajo cuando oyó en la radio lo de la inundación: mucho
no se preocupó, porque era tradicional que el terraplén ferroviario allá en
Barranquitas Oeste- sirviera de defensa; pero por las dudas, fue a ver. Enorme
fue su sorpresa al descubrir que el agua llegaba al techo de su casa. Perdió
la gran mayoría de las cosas, pero lo que más lamenta es la pérdida de la herencia
que le dejó el Flaco: sus manuscritos sobre la energía, los ferrocarriles, el
movimiento obrero, la problemática de la carne y una gran colección de los periódicos
de empresa que sacaba el Partido: Chaireando , El riel , El torno .
* Cuando su suegra lo llamó, Luis pensó en que otra
vez la mujer jorobaría. Pero fue igual hasta la casa a ver qué pasaba, ya que
su mujer le insistía. El agua estaba como a cuatro cuadras; le dijo que no se
preocupara, que no iba a suceder nada. Era de noche, tenia sueño y al otro día
había que ir al trabajo. Ahí estaba cuando su mujer lo llamó por teléfono para
que fuera urgente: su mamá se estaba inundando. Llegó lo mas rápido que pudo
y se sumergió en la casa para tratar de rescatar lo que se pudiera. Con el agua
hasta la cintura sacó ropa, el tele, la video y alguna que otra chuchería. Lo
que no pudieron sacar él y su cuñado fue el piano, recuerdo del suegro muerto
unos años atrás. Cuando el agua bajó volvieron para limpiar y a seguir recuperando
las cosas de la casa para que se secaran. Le habían dicho que lo mejor de todo
era tirar lo que no sirviera de una sola vez para así poder " elaborar el duelo
". Unas sillas, el aparador, la mesa de la cocina, algunos enseres y el piano
fueron a parar a la montaña de basura. Al rato pasó una pala mecánica de la
Municipalidad y cargó todos los desperdicios en un camión maltrecho. A la mañana
siguiente, un amigo, que resultó ser restaurador, le ofreció arreglar el piano.
Pero ya era tarde.
* Estaba en el local del Comité Zonal del Partido tomado
mate junto a unos compañeros inundados, que ya no era mas sede política, sino
el Centro de Evacuados Nº 978. Había ido para colaborar en lo que se necesitara.
Aunque medio díscolo, el Negro era un militante de fierro. Se había organizado
la solidaridad y estaban llegando a veces bien, a veces mal- ropa, frazadas,
colchones, alimentos y cosas por estilo que se repartían entre los inundados.
El agua, cuando se metió con furia en la ciudad, le había pasado por el costado
al humilde complejo habitacional del norte de la ciudad en el que vivía. Y el
Negro Juan reflexionó: Mira qué mala suerte tengo, ni inundado soy!
* Lo volví a ver al Teko varios días después de la
inundación. Primero no se sabia bien dónde estaba; después se lo logró ubicar.
Con su mujer y toda la pibada habían alcanzado a irse con el agua hasta la cintura
primero hasta el asfalto y después se ubicaron en una garage del barrio La Lona.
La noche anterior a la inundación cuando nadie de nosotros podía saber la que
se nos venia encima- habíamos estado charlando en la puerta del local del MTL
de Santa Rosa para que fuera a destapar a casa unas cañerías llenas de tierra
y mugre. Estaba como siempre: en la bici, con uno de sus hijos en brazos y la
camiseta de fútbol roja que decía CCCP. La noche nos llevó por caminos
distintos. Cuando lo encontré me alegré un montón hacia como 10/12 días que
no lo veía-; me acerqué y le dije que necesitaba algo importante de él. Rápido,
me contestó: ¿No será para que te destape las cañerías?
* Seguramente será como el Ave Fénix, y renacerá de entre
las cenizas, o mejor dicho desde abajo del barro, el agua y la mugre. La
FM Popular, enclavada en el corazón de Santa Rosa de Lima era y seguirá
siendo- la voz del pueblo, de los que luchan, de los que resisten, de los humildes.
Sencilla, sin ningún tipo de oropeles, con apenas una sala con 2 o 3 micrófonos
medio rascas y una cabina de operaciones mas bien humilde, era NUESTRA radio.
Lo seguirá siendo. Ciertamente, por ahí abajo, medio perdidos entre vaya uno
a saber qué cosa, estarán los CDs y cassettes de chamames y cumbias que ensordecían
a mas de uno, los tangos de Raúl, los comentarios filosos del Negro y Ana, la
voz de los desocupados. Sin embargo, aunque importa, aunque los equipos comprados
con tanto sacrificio estén casi inservibles, aunque los afiches, notas y carteles
estén borrados o hayan sido arrastrados por la correntada, la FM Popular resurgirá.
Y lo hará porque es una radio del pueblo, y será como en Fuenteovejuna: seremos
todos, y no será nadie en especial quien la reconstruya. Iremos como siempre
a reunirnos, a recomponer la biblioteca, a matear y discutir, pero siempre siempre,
a aportar a construir un proyecto popular. Allí, en la FM Popular
* Maria Luisa le decía a su nieto que su papá era más
que Schwarzzengger, Rambo, Batman y Superman juntos; que él sí era un súper-héroe
de verdad y no esos de cartón que aparecen en la tele o el cine. Y el pibe medio
que no le creía. Pero es verdad. Lo que pasa es que Miguel ni voló por
los cielos, ni liquidó a treinta enemigos de un solo saque. Lo único que hizo
fue nadar en medio de la inundación y, con furia, sacar gente que se ahogaba,
que estaba aislada, lo único que hizo fue corajearle al agua para salvar a los
que se iban sumergiendo en ella inexorablemente; lo único que hizo fue pelearse
con la milicada y obligarlos a llevar sus lanchones allá al fondo del barrio,
donde había pibes, viejos, mujeres arriba de los techos mientras el agua subía
y subía. A pesar de la hipotermia, a pesar del miedo, a pesar del aluvión que
se tragaba todo, Miguel se tiró varias veces al agua porque sabia que tenia
que hacerlo. Después se quedó como una semana en los techos. Hasta que no dio
más y se fue para juntarse con su compañera y sus hijos. Uno de ellos, el más
grande que se llama Salvador- medio que no le cree a su abuela. Pero que Schwrzzenegger,
Rambo, Hércules, Batman, Superman, Reutemann y todos los demás; Miguel solito,
con la menos de la mitad de lo que hizo, es muchísimo mas que todos ellos juntos.
Un vago de acá de nomás, que a veces se toma unos porrones de más con sus amigos,
que le da a la cumbia sin parar, que no terminó la nocturna. Un héroe de verdad,
como el relato de guerra de Boris Polevoi.
* La desesperacion de ir a buscar gente que estaba en los
techos, sola, aislada, con hambre, frio, miedo y sed iba en aumento. Había que
buscar alguna manera de sacarlos de alli. Los de Prefectura, la Policia y los
Anfibios poco hacían, y cuando lo hacían era bajo presion. Era todo un degaste
putearlos para que no pasara nada, y vos te quedes con la bronca. Aguzando el
ingenio aparecióo la primera piragua: era amarilla y estaba medio rota, pero
servía. A la noche le empezaron poner unos parches con membrana para que aguantara
un poco mas. Después apareció un botecito verde camuflage -bastante enclenque
el pobre- que no se equilibraba bien, pero que servia para salir del paso.
Más tarde se consiguo otra piragua - ésta sí andaba al pelo -, hasta que por
ultimo llegó una canoa grande de verdad. La camioneta del Colorado iba
y venia; llevaba toda la parafernalia naval: los remos, los flotadores,
las sogas; llegaba hasta hasta donde estaba seco, y ahi los pibes se montaban
en esas ¿naves? y salían a recorrer lo que antes habian sido calles y ahora
eran rios, con remolinos y todo. Buscaban a uno, traían a otro, se conectaban
con el de más alla, llevaban agua y frazadas a los que se empecinaron en quedarse
en los techos, acercaban noticias ... De a poco, les fuimos poniendo nombres:
"Granma", "Aurora", "Potemkin" ... aunque escuálida, precaria, valiente y corajuda
era nuestra flota.
l
© DANIEL SILBER
Especial para Sensibles del Sur
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