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PARANÁ, Entre Ríos - Mesopotamia Argentina, viernes
1 de agosto de 2003
( Año III - Número
167 )
¡ Me atravesaba un río,
me atravesaba
un río !
Juan L. Ortiz
Primera publicación literaria electrónica
y gratuita dedicada a la difusión e intercambio de poesía, cuentos, comentarios,
reflexiones y opiniones relacionadas con la Literatura y la actualidad social.
Idea y edición: ERNESTO A. BAVIO
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El CIRUJA - La cultura en camiseta
CUENTA CONMIGO - Revista
gráfica y virtual
l
Quien
se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento,
no será un vencedor, será un vencido lento.
Miguel Hernández
NOTICIA BREVE PARA
AGENDAR
Les informamos que - para colaboraciones
y/o mensajes literarios - hemos abierto la siguiente dirección electrónica:
1) MENSAJERÍA
* ALFREDO ARIEL
CARRIÓ - Entre Ríos - (Poema)
* RICARDO COLAVECCHIA -
Bs. Aires - (Cuento)
* ROQUE
ORLANDO MIRANDA - Misiones - (Poemas)
2) CASSIANO RICARDO -
Brasil - ( Poemas )
3) PARA LA SONRISA
* ¡OTRO DE GALLEGOS!
4) COLABORACIONES
* MARCELO D. FERRER - La Plata - Argentina - (Poema)
5) AMALEQUETACAN
* Hoy : UNO
(Tango)
6) NUESTRO ARCHIVO
* JORGE MENONI - Uruguayo, desde
Holanda - (Cuento)
7) XI ENCUENTRO DE MUJERES POETAS a realizarse en México
MENSAJERÍA
l Si
no desea que su mensaje sea editado, coloque Fuera de Sensibles
en "Asunto" l
* Aldea Brasilera (Entre Ríos) - 27 de julio de 2003
ESTIMADO ERNESTO : un abrazo y todo mi apoyo para el equipo
que ha comenzado esta etapa muy importante para todos aquellos que trabajamos
literatura y deshechamos el viejo cansancio de las solemnidades.
Desde hace siete años estoy
radicado en Aldea Brasilera. No
quiero contarte o cantarte la cantinela de quien
soy. Informalmente te envío mi curriculum en camiseta
y un poema para que si lo crees oportuno lo divulgues .
Ya nos vamos a conectar para
encontrarnos. Un abrazo .
Alfredo Ariel Carrió
AL FINAL DE LA LUZ
Johann Sebastian Bach trae alegrías de violoncelos
y se me endulza la voz cuando cuelgo los silencios.
Una figura de hiedra se prende a una toccata
y un preludio de Bach me recuerda un tarareo.
Hace años San José del Rincón.
Fui su habitamte.
Llegué con pasaje de ida y me quedé en su puerta.
Un gentil cementerio de luciérnagas
y el olor que viene de las islas
apropiado por los vientos
de lo de Pepa Olivera - madera.
Me
lo llevé a Johann pero dejé sus pastores
Busqué coordenadas mirando la limpia tarde
de una flauta con menta sobre la ruta uno.
La noche
tenía un camastro con principio y final
Nos pertenecíamos con velocidad de mueca.
Nada de girar
Sólo descubrir cuando dormimos
la bienaventuranza de cada palabra
y los signos dibujados en la nuca.
Sólo un jarro para compartir " Las Estaciones" de Hayden
y una mesa azulada comentando
cómo la soprano enmudeció a simple vista
lejos del teatro sin conmoverse, sola.
De
estas visitas de músicos y tu cuerpo
provino una memoria reclamante
en San José Del Rincón .Trémolo.
© Alfredo Ariel Carriò
Mayo 2003 - ALDEA BRASILERA - (Entre Ríos)
Especial para Sensibles del Sur
* Hola amigos, feliz día. Nuevamente gracias
por publicar mi DELIRIO II.
Yo les avisé que era un tríptico, así que les envío el tercero.( si Uds. no
disponen lo contrario).
Como siempre un cordial abrazo
Ricardo Colavecchia - @yahoo.com.ar
DELIRIO III
Hoy decidí ir al supermercado
.
Preparé con mucha paciencia una lista de los productos que debía reponer
y me dispuse a organizar esa tarea - no me agrada el supermercado - que si bien
es de rutina, la podría calificar como fastidiosa.
Tomé
la lista, esto significa: abrir la despensa, controlar cada uno de los alimentos
que hay que reponer y, de paso, desechar los que están vencidos, luego repetí
la operación con los artículos de limpieza y así hasta completarla.
Preparé
el changuito, y como hacía mucho calor y debía caminar varias cuadras al sol,
tomé mi gorra para protegerme. Salí, cerré la puerta del departamento y tomé
el descensor, porque en este caso estoy bajando del 8º piso; seguramente
a la vuelta tomaré el ascensor, porque estaré subiendo al 8ª piso.
Mientras
tanto, pensé si me convenía pagar en efectivo o con tarjeta; por la fecha de
vencimiento decidí esto último, así entraba al mes siguiente. Me dirigí por
Bustamante hasta Peña, como lo hago rutinariamente una vez por mes.
Ya
en el súper, amarré mi changuito al “palenque“ - instalado en casi todos los
locales - para que nadie se apropie de lo ajeno. Tomé un carrito y comencé
a deambular entre las góndolas.
Cuando
busco una marca determinada con seguridad no la encuentro, entonces, le pregunto
al siempre tan “amable y simpático” repositor, por qué no hay tal o cual, invariablemente
éste me responde - con suerte - que ese producto este mes no entró porque no
tenía salida. Entonces, hay que buscar otra marca (sabe Dios con lo que uno
se encuentra), amén de que casi todo es importado de los países más remotos
que uno pueda imaginar.
Luego
de recorrer las distintas góndolas y al mismo tiempo tachar de la lista lo que
voy comprando, me doy cuenta que olvidé algo y vuelvo sobre mis pasos hasta
encontrarlo, (si es que lo encuentro).
A esta altura del paseo, me acerco a las cajas..., elijo la que tiene
menos cola y, paciente, aguardo mi turno. Cuando llego ante la cajera, “simpática
y bonita”, me pregunta: ¿ con tarjeta o efectivo ?, ¿ tiene tarjeta hiper ?,
¿ lo retira Ud. o es para envío ?, por supuesto que respondo puntual al interrogatorio
de la “eficiente cajera “ y comienzo a descargar el carrito sobre la cinta
transportadora al final de la cual el scanner lee el precio del producto. Entre
tanto, la máquina registradora va emitiendo una ancha serpentina que recibo,
siempre sumando mas de lo previsto. Desamarro el changuito, mientras me embolsan
la mercadería, y voy acomodando las bolsas lo mas prolijo posible.
Salgo...retomo
el camino a casa, tomo el ascensor, entro al departamento y una vez en la cocina,
comienzo a descargar las bolsas sobre la mesada. Al abrirlas, encuentro que
todas y cada una contienen: ¡¡calabazas!!.
Pensé
que estaba delirando, dejé todo como estaba y me fui corriendo al baño a mojarme
la cara, encendí la luz y, ya frente al lavabo, me quité la gorra. En el
espejo se reflejaba una espléndida “calabaza”.
l
© Ricardo Colavecchia
- Julio 2001
Especial para Sensibles del Sur
* Excelente el boletín. Pertenezco al Grupo Literario
Misioletras de la Tierra Colorada y les mando un par
de colaboraciones.
Felicitaciones, de nuevo
Roque Orlando Miranda
Grupo Literario Misioletras - Posadas-Misiones
Verrá la morte e avrai i tuoi occhi
CESARE PAVESE
BEATRICE
Por algo te eligió el de Florencia,
no Petrarca, sí el otro, el exiliado
para recorrer, sentir la experiencia
de la casa de los bienaventurados.
No fue la Laura de la prístina esencia
de lombardos ni la del mágico romano
de las Georgias y exámetros contados
como sílabas, como gatos, desiertas.
La guía más famosa,
qué rara belleza,
lazarillo de Alighieri luego de Virgilio,
se conjuga en vos y tengo la certeza:
te subiste a la almena de algún laberinto
de nubes de amianto, qué débil fortaleza
de la que volaste, ángel, y te has caído
l
"de la misma manera no todo amar ni todo amor
es bello y digno de ser encomiado,
sino sólo aquél que nos impulsa a amar bellamente”.
Platón- Discurso dePausanias en "El Banquete"
ACERCA DE LA BELLEZA
De la belleza ya se ocupaban los griegos
en la Academia por el mundo admirada,
y van tres mil años de palabras dedicadas
a esta hija de Zeuz, casada con el Fuego.
De muchos dioses habrá sentido el ruego,
los inmortales peleábanse por una mirada
suya pero, créase o no, cayó enamorada
casándose, qué sorpresa, con el más feo.
De esta manera ha cumplido la sentencia:
la belleza y el amor deben ir muy unidos
pues Eros es ciego al disparar sus flechas,
ya ven, Afrodita no fijóse en la apariencia.
En el bello corazón solamente de Hefaístos
se halló a sí misma sintiéndose completa.
© Roque Orlando Miranda
Especial para Sensibles del Sur
CASSIANO RICARDO -
Sao Paulo, Brasil - (1897-1974)
Un muro divide el
globo
terrestre.
Quienes pasan aún con
vida
de un lado a otro
por un pasillo de púas
no viven
sobreviven.
Quienes salen a la calle
en el ajedrez de la gran ciudad
no saben (los inocentes)
si volverán
a sus casas vivos, o infra
vivos:
vuelven sobrevivientes.
(Os sobreviventes )
Quien murió no fue él.
Fueron las cosas, que dejaron
de ser vistas por sus ojos.
Quien murió no fue él.
Fueron los objetos que su
mano dejó de tocar.
Sus libros, su pequeño
perro, están difuntos.
No fue su sangre la que dejó
de fluir en sus venas,
sino el vino que quedó inmóvil
en la botella.
(Poema do Amigo Morto)
El poeta
con su linterna
mágica está siempre
en el comienzo de las cosas.
Es, como el agua, eterna-
mente matutina.
( A Cançao Mais Recente)
Entre dos bombas de hidrógeno
mi corazón palpita sin ningún derecho de opción.
¿De que vale estar aquí?
¿Acaso no depende, apenas, de un dolor de cabeza
en la cabeza de uno de los grandes,
o de la sonrisa de una dama de espadas?
(Estar ou Nao estar)
l
Traducción de Santiago Kovadloff.
"Cassiano Ricardo o el pesimismo
combativo" - Texto Crítico, Nº 8 - (pgs. 117 a 128)
Depto. de Humanidades - Universidad Veracruzana - México, 1977
Archivo de Sensibles
del Sur
PARA LA SONRISA
¡OTRO DE GALLEGOS!
En la academia de
la Guardia Civil Española el jefe de reclutamiento entrevista a tres aspirantes
gallegos, para probar sus habilidades como futuros detectives.
Durante cinco segundos muestra al primero una foto
y luego la esconde.
- Este es su sospechoso. ¿Cómo lo reconocería?
El gallego contesta:
- Pues, es muy fácil. Lo cogería rápido porque sólo
tiene un ojo.
El entrevistador le responde:
- ¡Eres un bruto, coño!, ésta es una foto de
perfil.
Algo frustrado por la primer respuesta se dirige
al segundo aspirante, le muestra la misma foto y le pregunta:
- Este es su sospechoso. ¿Cómo lo reconocería?
El segundo gallego ríe socarronamente, mira al entrevistador
y contesta:
- Es un juego de niños, coño! ¡Que tiene una sola
oreja!.
El entrevistador se enfada y les dice:
- ¿ Pues que pasa con vosotros dos? ¡¡¡Por
supuesto que tiene un sólo ojo y una sola oreja, porque es una foto de perfil
!!! ¿ Esa es la mejor respuesta que me podéis dar?
Ya muy frustrado a estas alturas, se dirige
al tercer gallego, le muestra la foto y le dice:
- Este es su sospechoso, ¿Cómo lo reconocería ? Y
piense bien antes de contestar una estupidez.
El gallego mira intensamente la foto unos segundos y dictamina:
- El sospechoso usa lentes de contacto.
El entrevistador queda sorprendido y sin palabras, porque
realmente él mismo no sabe si el sospechoso usa o no lentes de contacto.
- Bueno, esa es una respuesta interesante. Espere
unos minutos que reviso el prontuario y regreso.
Va a su oficina, revisa los antecedentes y al rato
vuelve con una sonrisa radiante.
- ¡Excelente ! ¡No lo puedo creer ! Efectivamente,
el sospechoso usa lentes de contacto. Buen trabajo. ¿Cómo pudo hacer una observación
tan astuta?
- Pues, hombre, a pura deducción - contesta el
gallego -; no podría usar gafas porque sólo tiene un ojo y una oreja ¡Joder!
l
Recibido vía Undisclosed-Recipients
COLABORACIONES
Colaboración literaria
para Sensibles del Sur:Agradezco a ustedes el enviarme las ediciones periódicas de Sensibles del
Sur.
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
DE
LA RAZÓN
¡Alternemos
la razón!
Que haya equilibrio
entre la verdad y la necedad,
entre la locura
y la racional cordura evadida de treguas...
Porque tanto
tiene de razón la necedad
como improntas
y aristas tiene la verdad.
¿Acaso al extraviar de realidades a la mente estructurada
no desnudamos de
razones lo sabio del instinto?
Millardos
de razones evaden las teorizaciones del habla
y habitan invisibles para el iris de las palabras.
Razones impensadas de la naturaleza humana
con la fuerza innata de mover montañas.
Pero...
¿Qué alquimia transforma orgullo
y vanidad
en razones incontrastables viciadas de orfandad?
Se pudre la verdad ante el señorío del decir
aún con excitado esfuerzo la pobre razón de
los necios.
Aunque hay sinrazones sumergidas en la ignorancia
con el atuendo de una verdad preclara
que se divulgan con la inocencia
de una ciencia que nos fuera revelada.
Otras razones trepidan las borrascas del alma
agregándonos rasgos a la cara
para permanecer ahí, ¡gallardas !
aún cuando
se callan.
l
Especial para Sensibles del Sur
AMALEQUETACAN
HOY:
UNO
- Tango -
Recuerdo aquel estado especial de mi espíritu para
justificar esa amargura de UNO que muchos amigos dijeron les resultaba tremenda
y desoladora. Tal vez tengan razón... Pero yo estuve muchas veces "preso
en mi dolor" y "ciego en mi penar" ... Y aquello de "punto muerto de las
almas" no es pura invención literaria" (...)
La desilusión amarga del que no puede amar, aún queriéndolo,
no ha sido tratada todavía. Yo aprendí en aquellos días, que la gente sería
inmensamente feliz si pudiera no presentir. La música me lo gritaba.
El motivo de la letra brotó en aquellos días raros que tuve. Los versos
los escribí tiempo después. Así nació UNO..."
De esta forma explicaba
Discépolo la gestación de UNO, durante un programa de LR3 Radio Belgrano,
en noviembre de 1947; comentarios que fueran rescatados mucho más tarde
por el historiador Norberto Galasso. (...)
l
Fuente: Las mejores
letras de tango - de Héctor Angel Benedetti - Edit. Planeta, 2000
-
UNO
Letra: Enrique
Santos Discépolo
Música: Mariano Mores
Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón.
Precio del castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición...
Si yo tuviera el corazón,
el corazón que dí ...
si yo pudiera, como ayer,
querer sin presentir ...
Es posible que a tus ojos,
que hoy me gritan su cariño,
los cerrara con mis besos
sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir...
Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...
Pero Dios te trajo
a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte.
Déjame que llore como aquél
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte.
Pura como sos, habrías salvado
mi esperanza con tu amor.
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan solo en su penar...
Pero un frío cruel, que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda del amor,
maldijo para siempre y me robó
toda ilusión ...
l
Archivo de Sensibles
del Sur
NUESTRO ARCHIVO
hola Sensibles..., aqui les envío
una cuento para la revista.
gracias , un saludo. Jorge
JORGE MENONI, escritor, nació en Uruguay y reside
en Amsterdam desde 1978.
Director de la revista Amsterdam Sur, que se edita
en Holanda, ha publicado novelas, poesía y artículos literarios en revistas
de Holanda, España, Londres , Uruguay . En Argentina
ha publicado, entre otras, artículos en las revistas Proa en Lote
y Diario de Poesía.
LAS
ESCALERAS
Fue en una de las tantas noches rutinarias, en que
me dirigía a mi trabajo, cuando lo vi recostado en la baranda de la estación
de trenes, mirando hacia las escaleras del subsuelo que llevaban a los andenes.
Nada de extraordinario tendría ese hecho común si no fuera
porque aquel hombre parecía escapado de un cuadro de Echer, atrapado en un laberinto
de escaleras por donde bajan y suben gente en una marea interminable.
Sin que lo notara me dispuse a imitar su letargo.
Visto desde la perspectiva que ocupaba como observador, y luego de un rato de
concentración, la imagen de lo percibido se transformaba en un único movimiento
de cabezas y zapatos. A pesar de un leve mareo y una cierta impaciencia, persistí
en mantenerme en mi observatorio, esperando quizá el momento de éxtasis que
parecía haber alcanzado el desconocido.
Ya en los límites de lo tolerable, creí ser recompensado
por lo imprevisto. Mi atención se deslizó, ahora, a los elementos secundarios
que completaban el cuadro y noté un lenguaje de manos que parecía contradecir
la dirección de los cuerpos. Algunas, se extendían hacia delante, otras, se
aferraban a los pasamanos, otras, se apretaban entre sí, pero lo más curioso
eran las manos que se soltaban, desobedeciendo el orden de lo deseando .
De cualquier manera, todavía seguía sin comprender si realmente
tenía sentido estar allí, cuando ya era evidente que llegaría tarde a mi trabajo.
De pronto, una persona dirigió su mirada hacia donde estabamos,
pues los demás parecían estar clavados a las escaleras, y recordé entonces esa
extraña costumbre que tenemos de no mirar nunca hacia arriba. Esa breve mirada
y esa mano que momentáneamente dejó suelta otra mano, que luego desapareció
por los corredores, despertó un gesto extraño en mi vecino. Fue como recibir
un aliento de esperanza que lo hizo cambiar de posición y darse cuenta de mi
presencia.
Me habló en un idioma que no entendí y le contesté en otro
idioma que él tampoco entendió. Quizá por vergüenza o impotencia, ambos volvimos
a fijar la vista en las escaleras; aunque, sin quererlo, acababa de establecerse
entre nosotros un vínculo cómplice .
Dejé de fijarme en la gente y me dispuse a contar los escalones
, tarea vana pues las escaleras mecánicas no tienen principio ni fin, pero si
esa claustrofóbica verdad de conducirnos a ninguna parte, o en los casos mas
afortunados retornarnos al sitio de partida.
Pasaría lo mismo con nuestras vidas , si así fuera podría
pensar que mi existencia contaría de un solo momento de reunión y separación
y que todo se reduciría al tiempo de ruptura que se produce cuando luchamos
descuidadamente por tratar de integrarnos al transito moribundo de la prisa.
Creí descubrir una de las razones que mantenía inamovible
a ese hombre y ahora también a mi. Vivir significa volver a mirar con ojos asombrados
los gestos dispersos que repetimos diariamente. Comprendí repentinamente porqué
me había llamado la atención el hecho de que tantas manos se rebelaran y actuaran
con total libertad, pues las manos eran las únicas que escapaban a la recta
final y trágica que prefiguran las escaleras.
Las manos y los brazos son la prolongación hasta el infinito
de nuestros deseos, la correspondencia entre el sueño y la memoria, entre la
aventura y la resignación.
Una mano sobre otro hombro, una mano que acaricia un rostro,
una mano que señala una dirección, una mano que roza otra mano, nos está mostrando,
sin quererlo, que siempre vale la pena recostarnos por un instante en cualquier
baranda de cemento que amenace con tragarnos.
El sonido del último tren que partía, vació de golpe la estación.
Sólo quedamos aquel hombre y yo, encorvados mirando ese hueco, desolado ahora,
que me había servido de caleidoscopio.
En verdad, los hechos comunes que conforman nuestra realidad
no son más que el velo que la oculta. La única realidad es la capacidad de inventarla,
de modificar la mirilla del caleidoscopio para deslumbrarnos, imaginando no
la forma que adoptan los trozos de cristal, sino los enigmas que reflejan.
Nos volvimos a mirar y ya no fue necesaria palabra alguna.
Para mi todo estaba presente en lo mirado. Sin embargo, y sin comprender porqué,
se me hizo que nuestras miradas fueron diferentes, que no hubo un mismo resultado,
habíamos estado mirándonos en distintos espejos con una misma triste transparencia
.
Mientras me alejaba , volviéndome varias veces, noté que
aquel hombre había vuelto a su posición inicial y continuaba mirando hacia abajo,
prolongando a voluntad su amada jaula de ausencia..
Cuando el aire fresco de la noche aliviaba mi dolor de cabeza,
contraído en las escaleras ,y la inminente falta al trabajo había dejado de
importarme, vislumbré, como un gesto revelador, su inalterable mirada.
No basta un momento de embriaguez para comprender realmente
el desamparo en que nos encontramos en el trayecto de los días, de los años,
de la vida, de tantas escaleras. En definitiva para mi, la visión del devenir
de las escaleras, fue una evasión pasajera de un orden que no deseo, aunque
realmente no había visto nada más que una pequeña manifestación de vida, un
dulce reproche de mis adormecidas emociones, una tentación, la travesura quizá
de un duende rebelde que me hacía burla desde los viajeros trenes.
Pero ver, eso quedó guardado en la mirada de aquel hombre,
qué vaya a saber en cuántos, incontables momentos, permanece encorvado en su
desamparo, partiendo y llegando en esas manos, navegando pacientemente en esas
cabezas y zapatos, quedándose como quien se va, dejándose caer, dejándose llevar,
dejándose sorprender, única forma de volar como un equilibrista del alma.
Viviendo sí, siendo sí, viendo el desamparo de cada noche
escondida en lo absoluto de la oscuridad, viendo el desamparo de una mano confundida
cuando la roza la alegría, viendo el desamparo del amor que despiertan dos rostros
que amanecen mirándose, el desamparo de un viento repentino que invade la habitación,
en donde desesperan de silencio los amantes, el desamparo de cualquier hombre
peregrinando las estaciones en procura de sorprender la luz en las ventanas,
viendo finalmente, el desamparo que todavía no comprende ni ve este domesticado
cuerpo, que por unas horas entrevió la paciencia de otro hombre que se ha quedado
detenido y encorvado en una estación de trenes, donde a veces se sueltan las
manos y alguien mira hacia arriba.
l
© Jorge Menoni
Especial
para Sensibles del
Sur
ENCUENTRO
XI ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES POETAS
Se llevará a cabo en la segunda semana de noviembre
de 2003 y, como cada año, las autoras más importantes de la poesía contemporánea
de diversas partes del mundo serán recibidas por los pueblos indígenas de sur
de México para desarrollar un intenso programa de recitales, conferencias, convivencias,
debates y talleres.
A las poetas participantes les ofrecemos:
- Hospedaje
- Alimentación
- Transporte local
- Envío de invitación oficial
- Trámites migratorios
La parte esencial del XI Encuentro se realizará en la región
Mixteca del estado de Oaxaca; pero también tendremos presentaciones en foros
universitarios, instituciones culturales y espacios populares, para culminar
en el Palacio de las Bellas Artes de la ciudad de México.
Para participar, escríbenos a:
paisdelasnubes@mexico.com
Comité organizador 2003
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