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Entrevista con Tiziana Finzi,
de la dirección del Festival de
Cine en Locarno.
por Sergio
Ferrari.
AGENCIA DE NOTICIAS PRENSA
ECUMÉNICA
desde Locarno, Suiza
"El cine latinoamericano
tiene hoy una energía
significativa"
Junto con el cine europeo es el
principal actor de esta 61
edición de Locarno que acaba de
comenzar el miércoles 6 de
agosto. "América Latina vive un
momento cinematográfico
excepcional" subraya Tiziana
Finzi, delegada de la dirección
del festival y responsable de
programación. Finzi ha sido en
los últimos años el imán que ha
atraído la producción
iberoamericana a la principal
muestra cinematográfica que se
realiza en Suiza. Estableciendo
con América Latina una relación
de *amor artístico* que explota
en esta edición. La presencia
Iberoamericana sobresale en la
61 edición de Locarno. Presentes
algunos filmes españoles y
portugueses. Dominante, la
cinematografía latinoamericana.
En la sección "Puertas Abiertas"
se presentan doce proyectos no
terminados y veintisiete
películas de una docena de
países de ese continente. Una
mexicana, una peruana y una
coproducción luso-brasilera
participan en la competición
internacional en tanto siete de
la península ibérica o
latinoamericanas animan el
concurso "Cineastas del
Presente" , otras siete la
sección "Play Forward" y tres el
rubro "Pardos de Mañana". En
entrevista exclusiva Tiziana
Finzi analiza la importancia que
adquiere actualmente el Festival
de Locarno para el cine
latinoamericano. Puntualizando
la "enorme energía" de la
producción de ese continente y
la estrecha relación entre la
actual coyuntura democrática y
la riqueza de la expresión
cultural.
Sergio Ferrari: Doce proyectos
provenientes de Latinoamérica se
presentan en la sección "Open
Doors" (Puertas Abiertas),
dedicada en esta 61 edición,
justamente, a ese continente.
¿Cuál es el estado de los
mismos?
Tiziana Finzi: A diferencia de
las otras secciones del
festival, "Puertas Abiertas"
admite proyectos que se
encuentran en distintas etapas
de realización. Desde el inicio
solicitamos y tratamos de contar
con materiales fotográficos, es
decir imágenes, lo que nos
permite ya instaurar un criterio
de calidad. Hemos recibido más
de trescientas propuestas de las
que hemos podido retener un
máximo de doce. Quedaron afuera
otras de gran calidad.
SF: ¿Una elección muy difícil?
TF: En efecto. para participar
en esa selección se presentaron
nombres ya reconocidos no sólo
en Locarno sino también en
Cannes, Berlín o Venecia.
SF: ¿Esta iniciativa intenta
abrir puertas en Europa y otras
regiones del planeta a los
jóvenes realizadores
latinoamericanos?
TF: Tal cual. Esperamos que los
proyectos puedan encontrar apoyo
de otros festivales y empresas
productoras. Quisiera recordar
que hace algunos años, en el
2003, convocamos esta misma
sección bajo el nombre de
"Argentinos Juniors". Eran los
proyectos de once jóvenes
realizadores argentinos, tal
como un equipo de fútbol. Con el
tiempo todas esas películas
fueron finalizadas, distribuidas
y ganaron numerosos premios en
todo el mundo. Nosotros pensamos
que lo importante no es dar una
esperanza vaga, sino asegurar a
los realizadores o a los
productores la posibilidad que
encuentren, a partir de Locarno,
medios para concretar su obra.
Muchas veces no se trata de
proyectos caros. Y en algunas
ocasiones se ha logrado que dos
o tres europeos sostengan en
conjunto un mismo proyecto en
tanto co-producción.
Latinoamérica próxima de Locarno
SF: ¿Si se piensa en "Argentinos
Juniors" y si se analiza esta 61
edición con una programación
donde el cine latinoamericano
está presente con fuerza, se
podría concluir que el Festival
de Locarno es ya una muestra muy
reconocida en Latinoamérica?
TF: Es una constatación real. Y
puedo asegurar que muchos de los
principales directores de cine
de ese continente adoran Locarno
e incluso se sienten más cómodos
que en otros festivales tipo
Venecia. Tal vez porque Locarno
tiene un espíritu abierto muy
semejante al latinoamericano.
SF: ¿Una proximidad que no es
tan fuerte con España?
TF: El cine español vive otro
momento y tiene otras
características. Diría que
parecido a Italia, con algunos
nombres muy conocidos y el resto
muy distante de ese grupo de
prominentes. Sin embargo la
relación de Locarno con el cine
español es también buena. En las
últimas ediciones siempre estuvo
presente. En la actual, una
película española integra la
competición oficial: Dioses de
Josué Méndez. Así como Um amor
de perdiçâo (Un amor de
perdición) del realizador
portugués Mario Barroso.
SF: ¿Cómo nació esta relación
tan estrecha entre Locarno e
Iberoamérica en general y
Latinoamérica en particular?
TF: Por casualidad. Fue el
Festival de Rotterdam, al que
asisto regularmente, el primero
que aquí en Europa descubrió y
sostuvo la producción
latinoamericana, particularmente
de Argentina y Brasil. Y que
promovió foros y panoramas
abriendo un espacio a la nueva
generación. Junto con mi
colaborador para esa región,
Paulo Roberto de Carvalho,
fuimos conociendo realizadores
de entre 20 y 30 años.
Comenzamos a viajar muy seguido
a América Latina. Y se fue dando
un "tam tam", es decir que
Locarno comenzó a ser conocido y
respetado en los medios
cinematográficos de los diversos
países de ese continente por la
comunicación de realizador a
realizador. Debo reconocer
también el papel de muchos de
los gobiernos latinoamericanos
que sostienen a los realizadores
que participan en nuestro
festival asumiendo el pago del
subtítulo de sus películas y
ciertos gastos como los billetes
de avión para poder participar.
Realizadores latinoamericanos
"multidisciplinarios"
SF: ¿Y qué le sorprende de más
de esa nueva generación?
TF: Algo muy llamativo, muy
lindo, es la multiplicidad de
funciones que unos y otros
tienen según diferentes
proyectos. El realizador de una
película, será asistente en
otra, y el cameraman de ésta
puede ser director en la
siguiente. Algo que sólo observo
en Asia, pero que es casi
inimaginable en países como
Italia. Los jóvenes
profesionales trabajan todos con
gran amistad y respeto.
SF: ¿Complementándose
mutuamente?
TF: Sí, es eso. De todas formas
nos encontramos con un
continente muy amplio, con
muchas diferencias culturales y
cinematográficas. Argentina,
particularmente con el cine.
Brasil, con la música, el video
arte, la telenovela. Y en ese
continente amplio siento que la
nueva fuerza a nivel
cinematográfico esta llegando de
México, Chile y Perú. Quienes
van a tomar la plaza que jugó
Argentina hace algunos años.
SF: ¿Qué momento vive hoy el
cine latinoamericano?
TF: Por mi trabajo en la
programación de Locarno hago la
vuelta del mundo casi tres veces
por año. Y constato una enorme
energía, desde hace ya varios
años, en todo el continente.
Desde México y Guatemala hasta
el otro extremo patagónico. Tal
vez la misma energía que
encontré en otros momentos en
Asia. Hoy América Latina está
muy fuerte y empuja, como
también Europa del Este.
SF: ¿Sería forzado relacionar
esta explosión cinematográfica
al nuevo momento político,
marcado por democracias abiertas
o progresistas en el continente?
TF: Para nada forzado. Esa
energía que percibo ahora se da
luego de muchos años de primacía
de dictaduras que condicionaron
todos los aspectos de la vida,
muy significativamente el
cultural. La nueva dinámica
social y de libertad facilita
esta expresión del arte y de la
cultura. Es un hecho.
Sergio Ferrari, desde Locarno,
en colaboración con swissinfo y
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