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Qué hacer con las bombillas que
ya no se van a usar. Cómo y por qué hay que reciclarlas
Alex Fernandez Muerza *
Las bombillas están hechas de vidrio y metales que pueden reciclarse, y en
el caso de las de bajo consumo, también de mercurio, que debe recuperarse por
ley para evitar su elevado poder contaminante. Por ello, la esperada
generalización de estas bombillas de ahorro en los próximos años hace necesaria
una mayor concienciación para reciclarlas y gestionar sus residuos
correctamente.
Los consumidores pueden depositarlas en puntos limpios, de recogida específica o
de venta para reaprovechar sus materiales y evitar su impacto ambiental
Las bombillas están hechas de vidrio y metales que pueden reciclarse, y en el
caso de las de bajo consumo, también de mercurio, que debe recuperarse por ley
para evitar su elevado poder contaminante. Por ello, la esperada generalización
de estas bombillas de ahorro en los próximos años hace necesaria una mayor
concienciación para reciclarlas y gestionar sus residuos correctamente.
El fin de las bombillas incandescentes está cada vez más cerca. La Comisión de
la Energía Europea quiere que entre 2010 y 2015 la mayoría de los países
comunitarios las sustituyan por las de bajo consumo, que gastan menos
electricidad, duran mucho más que las convencionales y, por lo tanto, permiten
un mayor ahorro económico y un menor impacto medioambiental.
En España, diversos responsables institucionales han anunciado medidas para
llevar a cabo esta transición. Por un lado, la Comisión de Medio Ambiente, Medio
Rural y Marino del Congreso aprobaba reemplazar las bombillas poco eficientes
antes de tres años. De esta manera, los hogares españoles tendrían que sustituir
unos 217 millones de bombillas en dicho plazo. Como medida de apoyo, el Plan de
Ahorro Energético del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio prevé repartir
49 millones de bombillas de bajo consumo, de manera que cada hogar obtenga una
en 2009 y otra en 2010.
Ahora bien, ¿qué hacer con las bombillas que ya no se van a usar, o simplemente
están rotas y se van a desechar? La Directiva Europea sobre Residuos de Aparatos
Electricos y Electronicos (RAEE), que se aplica en España desde el 25 de febrero
de 2005 mediante el Real Decreto 208/2005, establece un grupo de aparatos de
alumbrado que no se pueden tirar a la basura, sino que deben ser recogidos de
forma selectiva (sin mezclar con otros residuos) y transportados de modo que se
facilite su posterior tratamiento.
En concreto, estas bombillas son del siguiente tipo: luminarias para lámparas
fluorescentes (con exclusión de las luminarias de hogares particulares),
lámparas fluorescentes rectas, lámparas fluorescentes compactas, lámparas de
descarga de alta intensidad y de sodio de baja presión, y otros aparatos de
alumbrado utilizados para difundir o controlar luz con exclusión de las
bombillas de filamentos. En este apartado entran por tanto las denominadas
bombillas de bajo consumo y las fluorescentes.
La norma indica que los consumidores pueden entregar sin coste alguno dichas
bombillas que vayan a desechar en los siguientes lugares:
En los puntos de venta o distribución siempre que se adquiera una nueva de tipo
equivalente o realice las mismas funciones que la que se desecha.
En los puntos limpios o en puntos de recogida que deberá haber en municipios de
más de 5.000 habitantes. En poblaciones menores, se sigue la norma de la
comunidad autónoma en cuestión.
Por su parte, los productores deben contar con sistemas de recogida selectiva de
las bombillas no destinadas a uso doméstico, aunque se les permite llegar a
acuerdos con las instituciones para que hagan este cometido.
Tal y como explica Luis Palomino, secretario general de ASEGRE, los materiales
de estas bombillas deben ser adecuadamente tratados, de manera que se recuperará
por un lado el mercurio, una sustancia peligrosa que puede afectar a la salud
humana y al medio ambiente, y por otro lado, el vidrio y el metal para su
posterior aprovechamiento.
Sin embargo, las lámparas de incandescencia y lámparas de incandescencia
halógenas quedan fuera del ámbito del Real Decreto, ya que no se ha considerado
prioritario establecer directrices para su gestión tras convertirse en residuo.
Por ello, en este caso, debe ser la conciencia ecológica del consumidor la que
le lleve a depositarla en los puntos limpios o en centros de recogida y
reciclaje.
En caso de no conocer la ubicación de estos puntos, los consumidores pueden
informarse en su ayuntamiento, o en las asociaciones de productores de
bombillas, como Ecolum, que dispone de un listado de los Centros de Recogida
Temporal de Residuos, o Ambilamp, que ofrece un teléfono para información y
recogidas (900 102 749) y que afirma contar con más de 2.200 puntos de recogida
y 6.000 contenedores en toda España.
Por qué hay que reciclar las bombillas
Las bombillas tienen materiales como el vidrio y metales que pueden recuperarse
y aprovecharse de nuevo, y en el caso de las fluorescentes y bombillas de ahorro
o bajo consumo llevan además mercurio, cuya peligrosidad obliga a que sea
tratado según dicho Real Decreto.
Según los responsables de Ambilamp, en 2007, el alumbrado generó 8.700 toneladas
de residuos y el mercurio presente en dichas lámparas es capaz de contaminar
toda el agua potable presente en España. En concreto, añaden, basta la dosis de
mercurio de una bombilla para contaminar toda el agua de una piscina. En este
sentido, los impulsores de esta asociación han puesto en marcha una exposición
itinerante que recorrerá toda España hasta noviembre para concienciar a los
ciudadanos sobre el reciclado correcto de estas bombillas.
No obstante, cabe recordar que estas bombillas eficientes tienen cada vez menos
cantidad de este material tóxico, y que es peligroso sólo si se rompe la misma.
En cualquier caso, su generalización incentivada por parte de las instituciones
ha llevado a organizaciones como Ecologistas en Acción a destacar los posibles
efectos negativos para la salud y el medio ambiente de una inadecuada gestión de
estos residuos.
Por ello, sus responsables han solicitado a las administraciones que mejoren los
sistemas de recogida selectiva y las redes de reciclaje, y a los fabricantes que
indiquen claramente la cantidad de mercurio que contiene cada producto y que
estas luminarias no se deben tirar a la basura.
Consumer Eroski
www.consumer.es
http://www.ecoportal.net
http://www.ecoportal.net/content/view/full/80773
Gentileza: Visión y Ciencia
[lenticon@domeus.es]
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