|
11 proyectores para la casa
y el ámbito empresarial
Aunque no suelen tener la
presencia mediática de las grandes pantallas de plasma y LCD, la proyección
sobre una superficie blanca es lo más parecido al cine que se puede conseguir y
a precios menores.
Una sala comienza a oscurecerse. Las charlas languidecen y los espectadores se
acomodan mejor en sus asientos. En unos instantes comienza la proyección, el
sonido 5.1 y las emociones. ¿Estamos en el cine de un shopping? Podría ser, pero
en realidad nos encontramos en una de las habitaciones de nuestro departamento.
La magia, además del equipo de audio, se logra gracias a un proyector.
Este equipo, conceptualmente, es del mismo tipo que se usó siempre en cualquier
sala cinematográfica, aunque se haya descartado en el hogar el soporte analógico
(la cinta de celuloide) y las imágenes ahora sean digitales.
Estos equipos no son ajenos a las tendencias en general del mercado de la
electrónica de consumo y la computación, y han experimentado en los últimos
tiempos una erosión de los precios de venta que los acercan cada vez más al gran
público. No es difícil encontrar hoy proyectores que apenas sobrepasan los 3000
pesos. El rango de precios es muy amplio y también se comercializan productos
que alcanzan los 15.000 pesos.
Todo está en función de las características intrínsecas, la calidad de la imagen
y la potencia lumínica. No son las mismas necesidades que se requieren para
proyectar en un ambiente grande o chico, o si el equipo se destinará a cine
hogareño, o presentaciones multimedia en las empresas.
A grandes rasgos, la luminosidad -que se mide en ANSI lúmenes, el estándar para
la American Nacional Standards Institute, y cuya unidad es equivalente a 0,833
candelas por metro cuadrado (cd/m2)- que necesitamos en nuestro proyector estará
vinculada con la posibilidad de oscurecimiento total y el tamaño de la
superficie proyectada. Para dar una idea de magnitudes, un equipo para el hogar,
donde a lo mejor las condiciones para conseguir que no entre la luz del exterior
son las ideales comparadas con las de una oficina, alcanza a partir de los 1000
ANSI lúmenes. En contraposición, en el ambiente corporativo en general serán
necesarias 1500 ANSI lúmenes, o más.
Otra especificación para tener en cuenta es el contraste, es decir el valor que
indica cuán marcados se verán los blancos o negros absolutos. En proyectores
para home theater, donde la calidad de la imagen final manda, tienen que rondar
los 2000:1. Para la presentación multimedia en ambientes corporativos -un
archivo de PowerPoint, habitualmente- no se requerirá más de 600:1.
La resolución será otra variable para tomar en cuenta. Igual que cualquier
monitor, habrá de diferentes valores, que comienzan en un SVGA (800 x 600) hasta
llegar a los de alta definición, como 1920 x 1080p (de progresivo). También
habrá modelos que presentarán tanto relaciones de aspecto de 4:3, como la de la
televisión estándar, o la de 16:9, o widescreen.
En plaza, la mayoría de los equipos utilizan para proyectar las tecnologías DLP
y LCD. La primera, cuyas siglas significan Digital Light Processing, la imagen
se genera por diminutos espejos que están en una plataforma matricial y cuyo
número es el que fija la resolución. Por su parte en el LCD (Liquid Cristal
Display) los pixeles pueden abrirse o cerrarse para dejar pasar o no luces roja,
verde y azul, y así el video.
Una recomendación que nunca está de más: el cuidado de la lámpara. El precio de
la reposición puede alcanzar una proporción elevada del costo total del
proyector. Por eso nunca habrá que interrumpir el ciclo de enfriamiento normal,
acelerado por el cooler con el que cuenta. Nunca apagar imprevistamente el
dispositivo, por ejemplo, desconectando el cable de la energía eléctrica. Seguir
los pasos que aconseja el fabricante y no acelerar el ritmo. Casi todos los
equipos ofrecen dos modos de funcionamiento, normal y económico. Este último
preserva un poco más la vida útil de la lámpara, que ronda las 3000 o 4000
horas, tiempo más que suficiente para disfrutar de muchas películas y
espectáculos.
Un consejo del estribo: no se recomienda estar a menos de 3 m de la pantalla de
proyección.
Veamos varios equipos de conocidas marcas que podemos encontrar en los negocios
de la Argentina y que se agregan a los que ilustran esta nota.
Tenemos, por ejemplo, el Epson EMP-280, con resolución de 1024 x 768, logra una
luminosidad de 2600 ANSI lúmenes y un contraste de 400:1. Permite un fácil
cambio de la lámpara sin tener que sacar el equipo si está empotrado en el
techo. Tiene entradas de videocomponente, S-Video y video compuesto. Tiene un
precio de 4865 pesos.
El PLV-Z2000 de Sanyo es un equipo que proyecta en Full HD (1920 x 1080p), con
sistema de tres paneles LCD de 0,7", luminosidad de 1200 ANSI lúmenes, contraste
de 15.000:1 y superficie de proyección que varia en un rango de entre 40 y 300
pulgadas. Cuenta, entre otros medios de conectividad, con dos entradas HDMI. Su
precio, 15.000 pesos.
El PJ513D, de ViewSonic, tiene una luminosidad de 2200 ANSI lúmenes, contraste
de 2000:1, y relación de aspecto 4:3 (nativa) y 16:9. El precio en los comercios
es de 3499 pesos.
Gentileza: La Nación
|