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Javier Peñoñori rinde tributo al
maestro YUPANQUI
JUEVES 31 DE ENERO DE 2008
Diario EL TRIBUNO
Tucumán
ESPECTACULOS

“Después de
todo, la luz
de la música
perdura”
La mística de
un compositor y su guitarra,
con un estilo muy singular y
cargado de sensibilidad, gusto
y talento.
En
el año yupanquiano , el músico
y
compositor Javier Peñoñori
llega a
tierras tucumanas a fin de
rendir homenaje a
uno de sus
maestros,
el
inolvidable Atahualpa Yupanqui.
Javier Peñoñori, en diálogo con
El Tribuno
habló de su producción
artística, del encanto de las
tierras que inspiran al folclore
y de cómo
esta música se transforma en
puente entre la vida de Yupanqui
y el presente del guitarrista.
Ya con su séptimo CD
“Corral de Estrellas”
en vigencia, Peñoñori explicó
que en oportunidad de sus
presentaciones en la provincia
interpretará temas de este
último trabajo y composiciones
anteriores.
Los amantes de la buena música
podrán escuchar temas de su
autoría y de otros compositores
argentinos, en un repertorio en
el que predomina el folclore,
junto a algo de tango y muy
poquito de clásico”, dijo.
Lo acompañan en este CD, los
músicos Oscar Pittana
en contrabajo
(integrante de la orquesta de
tango de Beba Pugliese) y
Viviana Bonzón
en Yembé y bombo legüero.
El estilo de Javier Peñoñori
es calificado por la crítica
como “yupanquiano”.
Sobre esto, el músico dice, al
ser consultado al respecto por
El Tribuno:
“Este estilo es algo que se
fue formando con el tiempo y a
partir de la creación,
para mí no es imitar al
maestro –en referencia a
Atahualpa Yupanqui-.
Escucho a Yupanqui desde antes
de los cuatro años, siendo muy
niño
mi padre sintonizaba la radio
con folclore y en especial
Atahualpa”.
El legado de un
maestro
En esa etapa de su vida, es
cuando el artista recibió la
herencia musical
“Mejor suerte no pude tener en
mi formación, porque incluso
antes de leer y escribir,
me llegaba la música, tomaba
una vieja mandolina a la que
mi padre le había colocado
alambres como cuerdas y
ensayaba notas”, contó entre
sonrisas. “ Como todo niño ,
comencé imitando lo que
admiraba: a Yupanqui en el
folclore y en lo clásico a
Andrés Segovia”, fueron
algunos de sus inconscientes
mentores.
Un género que
trasciende lo musical
“ El folclore es más que
música, va más allá de lo
musical, es toda una serie de
rituales,
de costumbres de cada región.
Nuestro país tiene siete
regiones culturales;
la cultura del NOA no es la
misma que la del Litoral o que
La Pampa” dijo
sobre la importancia que
adquiere una música que
representa la cultura de un
pueblo.
En consecuencia, Peñoñori
confesó que lo une al Norte
argentino el encanto
de sus paisajes, de su cultura
y su música, “por ejemplo
Preludio Andino”
un tema de su autoría – es uno
de mis favoritos pues esta
composición tiene color y
ritmos con alma propia”.
El músico se presentará además
de el 1° de febrero en Simoca,
Casa de la cultura Angel Leiva
,
El 8 y 9 de febrero en la
localidad de Raco, Casa del
Folclore.
Al igual que lo hiciera hace
más de 40 años, Yupanqui en
sus dos giras a Japón,
Peñoñori anticipó que
emprenderá viaje en noviembre
del presente año, a fin de
cumplir con una agenda de más
de 15 conciertos en más de 10
ciudades del país de Oriente,
entre las que se destaca
Tokio.
“En este país se mantiene viva
la admiración por la Obra de
Don Ata”, manifestó.
“Las zambas más bellas
están en Tucumán” (Atahualpa
Yupanqui)
A la hora de hablar de
Tucumán, y justamente en el
día de su natalicio, fluye el
nombre de Don Ata.
“ El caso de Yupanqui es
fantástico, él vino a esta
tierra diciendo que venía por
14 días y se quedó 14 años
viviendo en Raco, donde
presentaré dos conciertos” ,
advirtió Peñoñori.
Pide la palabra
“ Hay festivales, hay
encontronazos, sobre todo hay
lo que detestaba Yupanqui: Son
las grandes retóricas las
grandes ornamentaciones, las
grandes estridencias que hoy
hallamos en los escenarios ,
en donde creo que existe un
gran comercio.
Hay gente que está
confundiendo al folclore”,
indicó el compositor.
El mejor homenaje que se le
puede hacer al maestro no es
la conmemoración fría y
olvidada inmediatamente.
El tributo debe ser la
práctica diaria de una
Cosmovisión, es una forma de
vida que se practica día tras
día y que debe enorgullecer a
nuestra cultura” , exhortó.
En una práctica de la
imaginación, Peñoñori contestó
que de tener a Don Ata
enfrente, le pediría dos
interpretaciones: Nostalgias
Tucumanas, porque alguna vez
me había dicho, que “las
zambas más bellas si queremos
encontrarlas,
escucharlas e incluso
componerlas, hay que ir a
Tucumán porque son de esa
tierra”.
Otro de los temas que sueña
con escucharlo interpretar es
Hiroshima. Al respecto aclaró
: “ Por los años 1960 el
maestro realizó dos giras por
Japón en donde brindó más de 3
0 conciertos en 30 ciudades.
En el transcurso
adoptó una canción de cuna,
anónima japonesa que narra la
historia de los cientos de
niños que fueron bombardeados
y asesinados mientras dormían,
en agosto de 1945 en
Hiroshima”.
Nada como las manos de
Yupanqui para interpretarla.
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Fuente: diario EL
TRIBUNO de Tucumán
Entrevista realizada por la
periodista: Ana
Lasarte
Gentileza:: Nélida Cortéz [
nelidacortez06@yahoo.com.ar
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