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Libertad de expresión vs.
vigilancia en la era digital
por Amy
Goodman
Democracy Now!
Las herramientas de
comunicación masiva, que en una
época ocuparon sectores enteros
de gobiernos y empresas, ahora
son del tamaño del bolsillo. Los
teléfonos celulares pueden
filmar y enviar los videos a
Internet mediante conexión
inalámbrica. La gente puede
enviar relatos de testigos,
fotos y videos con sólo pulsar
unas teclas, a miles y hasta
millones de personas mediante
los sitios de las redes
sociales. A medida que se
desarrollaron estas tecnologías,
también se desarrolló la
capacidad de vigilarlas,
filtrarlas, censurarlas y
bloquearlas.
Un informe del Wall Street
Journal publicado esta semana,
indicó que "El régimen iraní ha
desarrollado, con la ayuda de
empresas de telecomunicaciones
europeas, uno de los mecanismos
más sofisticados de control y
censura de Internet del mundo,
que le permite examinar el
contenido de comunicaciones
electrónicas individuales a
escala masiva". El artículo
menciona a Nokia Siemens
Networks como el proveedor de
equipamiento capaz de realizar
la "inspección exhaustiva de
paquetes de datos" (DPI, por su
sigla en inglés). La DPI, según
el Centro de Información sobre
la Privacidad Electrónica (EPIC,
por sus siglas en inglés),
"permite a los proveedores de
servicios de Internet
interceptar prácticamente toda
la actividad de Internet de sus
clientes, como los datos de
navegación en Internet, el
correo electrónico y las
descargas de intercambio de
archivos 'peer-to-peer'".
Nokia Siemens negó la
afirmación, diciendo en un
comunicado de prensa que la
empresa "proporcionó a Irán la
tecnología para la Intercepción
Legal únicamente para monitorear
llamadas telefónicas locales".
Es justamente la cuestión de qué
es legal, la que debe abordarse.
"Intercepción legal" significa
que la gente puede ser vigilada,
ubicada y censurada. Es preciso
que se adopten normas mundiales
que protejan la libertad de
comunicarse y discrepar.
China tiene un sistema muy
sofisticado de vigilancia y
censura en Internet, conocido
como "la Gran Muralla de Fuego
China", que atrajo mucha
atención antes de los Juegos
Olímpicos de 2008. Un documento
filtrado en una audiencia de
derechos humanos del Senado de
Estados Unidos implicó a Cisco,
una fabricante de routers de
Internet con sede en California,
en la comercialización de
tecnología al gobierno chino,
para adaptarse a las metas de
vigilancia y censura. El
gobierno chino ahora exige que
todas las computadoras vendidas
después del 1° de julio de 2009
incluyan el software denominado
"Green Dam" (Represa Verde, en
español), que los críticos dicen
que le dará aún más poder al
gobierno para viligar el uso de
Internet.
Josh Silver, Director Ejecutivo
de Free Press, un grupo de
política de medios, dice que las
acciones de Irán y China
deberían alertarnos sobre
cuestiones de vigilancia interna
en Estados Unidos. Silver me
dijo: "Esta tecnología que
monitorea todo lo que circula a
través de Internet es algo que
funciona, está disponible, y no
hay legislación en Estados
Unidos que impida que el
gobierno estadounidense la
utilice. Es de público
conocimiento que la Agencia de
Seguridad Nacional (NSA, por su
sigla en inglés), durante el
gobierno de Bush, durante los
últimos siete, ocho años, desde
el 11 de septiembre en
particular, le solicitó a las
principales empresas proveedoras
de Internet, en particular AT&T
y Verizon, que usaran
componentes tecnológicos
fabricados por algunas de estas
empresas, como Cisco, que harían
lo que acabo de describir, que
escucharían para vigilar el
contenido que circulaba en
Internet y en las líneas
telefónicas en todo el país".
Este equipamiento fue la columna
vertebral del programa de
"escuchas telefónicas sin orden
judicial".
Thomas Tamm fue el abogado del
Departamento de Justicia que
denunció el programa. En 2004,
llamó a New York Times desde un
teléfono público del subte y le
contó al periodista Eric
Lichtblau sobre la existencia de
un programa secreto de
vigilancia a nivel nacional. En
2007, el FBI allanó su casa y
confiscó tres computadoras y
archivos personales. Aún afronta
un posible procesamiento.
Tamm me dijo: "Creo que puse a
mi país primero (…) Tenemos un
procedimiento legal en vigencia
a través del tribunal de la FISA
(Ley de Vigilancia de
Inteligencia Extranjera) para
permitir las escuchas
telefónicas legales de
estadounidenses que van al
extranjero. Se debe poder
demostrar causa probable de que
quizá están vinculados al
terrorismo, pero esa no es una
dificultad para el gobierno. Y
estoy convencido de que muchos
más estadounidenses fueron
sometidos ilegalmente a escuchas
telefónicas de lo que sabemos.
No sabemos lo que se hizo con
esa información. Y apenas cuando
empezamos a enterarnos de
cuántas personas fueron
torturadas a nombre nuestro,
también nos vamos enterando de a
poco sobre el alcance de las
escuchas telefónicas.
Lamentablemente, debo decir que
no me sorprende, porque el
gobierno no estaba cumpliendo la
ley cuando hablé con el New York
Times y, aparentemente, no la
están cumpliendo ahora tampoco".
El programa de escuhas
telefónicas sin órdenes
judiciales fue considerado
ilegal por una amplia mayoría.
Luego de haber cambiado
abruptamente de posición en la
mitad de su campaña, el entonces
senador Barack Obama votó junto
con la mayoría del Congreso para
otorgar a las empresas de
telecomunicaciones, como AT&T y
Verizon, inmunidad retroactiva
de ser procesadas. El New York
Times recientemente informó que
la NSA tiene una base de datos
llamada Pinwale, con millones de
correos electrónicos
interceptados, incluso algunos
del ex Presidente Bill Clinton.
En una reciente audiencia del
Senado, el senador Russ Feingold
le preguntó al Fiscal General de
Estados Unidos, Eric Holder, si
creía que el programa original
de escuchas telefónicas sin
orden judicial era ilegal.
El senador Russ Feingold dijo:
"Ahora que es Fiscal General;
¿tiene alguna duda sobre la
ilegalidad del programa de
escuchas telefónicas sin orden
judicial?".
Eric Holder respondió: "Creo que
el programa de escuchas
telefónicas sin orden judicial,
con las características que
tenía en ese momento, fue
ciertamente desacertado, ya que
se implementó sin aprobación del
Congreso".
El senador Feingold preguntó:
"¿Pero cree que fue ilegal?".
Holder respondió: "Bueno, como
ya dije, no se ajustaba a la Ley
de Vigilancia de Inteligencia
Extranjera y era desacertado
como política".
Los disidentes en Irán y China
permanecen firmes a pesar de la
represión, que es posibilitada,
en parte, por los equipos de
empresas estadounidenses y
europeas. En Estados Unidos, el
gobierno de Obama está siguiendo
un camino peligroso en relación
con los programas de espionaje
de la era Bush, que deberían ser
suspendidos y puestos a
consideración de la justicia, en
lugar de ser ampliados y
defendidos.
Denis
Moynihan colaboró en la
investigación de esta columna.
Amy Goodman es presentadora de
“Democracy Now!”, un noticiero
internacional diario de una hora
que se emite en más de 550
emisoras de radio y televisión
en inglés y en 200 emisoras en
español. Es co-autora del libro
“Standing Up to the Madness:
Ordinary Heroes in Extraordinary
Times”, recientemente publicado
en edición de bolsillo.
©
2009 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por
Mercedes Camps y Democracy Now!
en español,
spanish@democracynow.org
www.democracynow.org/es
Gentileza:: Columna de Amy
Goodman
[spanish@democracynow.org]
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