|
¿Hacia dónde va Suecia?
Ricardo
Daher
Barómetro Internacional
El modelo del bienestar
social y la neutralidad -siempre
cuestionada- de Suecia, parece
ir en un desmantelamiento
acelerado desde la asunción del
gobierno conservador en 2006,
aunque muchos de los inicios de
este deterioro pueden situarse
ya en los gobiernos
socialdemócratas que sucedieron
al asesinado primer ministro
Olof Palme.
El ingreso a la Unión Europea en
1995, ha llevado al país ha
ajustar sus políticas sociales a
los estándares europeos, es
decir hacia abajo, y desmontar
el control que el Estado ejercía
en las industrias básicas y los
recursos naturales.
En preparación a esta adaptación
a la UE, Suecia inició un camino
de privatizaciones de empresas
públicas, al mismo tiempo que
las empresas privadas de origen
sueco, casi las marcas del país,
como Volvo, Saab, Bofors,
pasaban a ser controladas por
capitales extranjeros.
La semana pasada, el ministro de
Defensa, Sten Tolgfors, anunció
una mayor colaboración de Suecia
con la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN) y la
apertura de una nueva política
militar que incluye la
participación armada en caso de
que cualquier país de la Unión
Europea sea agredido, según una
nota publicada por el propio
ministro en el diario capitalino
Dagensa Nyheter la semana
pasada.
El anuncio que sorprendió a la
oposición, es coherente con una
serie de decisiones de Defensa y
política exterior emprendidas
por este gobierno conservador, y
algunas asumidas en los
anteriores gobiernos
socialdemócratas. Además, el
anuncio se realizó la misma
semana que se realizan
ejercicios militares de la OTAN
en el norte del país.
Los ejercicios, resistidos por
la población del lugar, fueron
acordados por el gobierno sin la
sanción necesaria del
parlamento. Esa misma semana, el
también conservador ministro de
Relaciones Exteriores, Carl
Bildt, negociaba con los demás
países nórdicos un mayor
involucramiento de las fuerzas
armadas suecas en la vigilancia
de territorios comunes, y la
posibilidad de que la aviación
sueca se ocupara de vigilar el
espacio aéreo de Islandia y sus
alrededores, una tarea que
ejerció durante décadas, Estados
Unidos mientras poseía bases
militares en esa isla La
decisión también coincide con
las políticas de defensa
anunciadas con anterioridad y
que motivaron la renuncia del
anterior ministro del ramo. Con
el argumento de disminuir el
tamaño del Estado y los gastos
públicos, el gobierno
conservador anunció la reducción
de las fuerzas armadas para
construir un ejército más
profesional, y la renuncia a
fabricar determinadas armas y
equipamientos militares. Según
el gobierno, lo más barato es
comprar fuera del país, con lo
que renuncia a gran parte de la
independencia militar y hunde
parte de la poca industria
militar sueca.
En su nota de opinión de la
pasada semana, el ministro de
Defensa -que en su oportunidad
se negó a participar del
servicio militar obligatorio
alegando prejuicios religiosos-
recordó que es la primera vez
desde 1994 que el parlamento
debe discutir la política de
Defensa desde la óptica de su
fortalecimiento. Sten Tolgfors
recordó además que se estaba en
negociaciones con la OTAN para
desarrollar un sistema de
defensa aérea nórdico que
permitiría "vigilar" además el
Báltico. La propuesta de defensa
será presentada en el próximo
otoño.
"Doblaremos los recursos y su
utilidad. Todos los recursos de
la organización de defensa,
cerca de 50.000 personas,
estarán disponibles para actuar
desde unas pocas horas a una
semana si Suecia es amenazada.
Hoy, sólo un tercio de los
recursos de la organización,
apenas 11.500 personas, podrían
estar disponibles para actuar en
un espacio de un año. Es muy
poco y demasiado tarde",
escribió el ministro. El
ministro criticó que
anteriormente había muchos
batallones en el papel sin
posibilidades de que llegado el
caso pudieran estar operativos.
Destacó además la necesidad de
capacitar a por lo menos dos
tercios del personal de defensa,
e incorporar nuevos elementos
técnicos.
Asimismo dijo que "Doblaremos la
capacidad de Suecia para
acciones internacionales y las
actividades locales. Partimos de
la base de recursos incambiados,
trasladando recursos del apoyo a
actividades centrales de defensa
y operativas". El ministro
describió la neutralidad sueca.
"Suecia es un país sin alianzas
militares. Pero ello no es
suficiente para describir la
política de seguridad del país.
Entonces, ¿qué es Suecia? Suecia
es un país que construye su
seguridad conjuntamente con sus
vecinos de Escandinavia y de la
Unión Europea", subrayó Sten
Tolgfors.
En perspectiva, el ministro
enfatizó que cualquier situación
de conflicto en un país vecino,
afecta a los demás. "Suecia no
podría permanecer pasiva si un
país de Escandinavia o de la
Unión Europea es afectada por
una crisis o un ataque" y
añadió, "debemos prepararnos
para, después de una decisión
política propia, recibir y
proporcionar ayuda, también en
lo militar".
Según el ministro, los siete
partidos integrantes de la
comisión de Defensa, han
coincidido en esos lineamientos,
pero en la discusión en el
parlamento se reveló que no era
así. El gobierno estuvo
preparando durante un año la
nueva propuesta de defensa, y el
ministro se reunió apenas 20
minutos con legisladores de la
oposición.
Håkan Juholt diputado
socialdemócrata comentó"
Tolgfors hace teatro con el
supuesto apoyo. Apenas nos
reunimos 20 minutos para tomar
un café, las galletas ni
siquiera estaban ricas, -bromeó-
mientras el gobierno en 12 meses
prohibió la reunión de la
comisión de defensa".
Rusia es el enemigo Sin
mencionar el país, el ministro
adelantó a Rusia como el enemigo
visible, una categorización que
un estudio anterior de Defensa
había rechazado causando
polémica en el país.
"Los países nórdicos están en el
mismo lugar del mundo pero con
diferentes perspectivas. Suecia
tiene una clara perspectiva de
política de defensa sobre el
Báltico. Finlandia tiene una
perspectiva de país de frontera.
Dinamarca se focaliza en
actividades internacionales.
Noruega tiene una perspectiva de
defensa focalizada en el norte y
el mar de Barent. Estas
prioridades tienen sus
consecuencias. Suecia tiene casi
el doble de aviones militares
que Noruega, Dinamarca y
Finlandia. Tenemos los mismos
submarinos y corvetas que
Finlandia, mientras Dinamarca
carece de submarinos. Tenemos
menos personal en el ejército
que Finlandia, pero nuestras
unidades serán más accesibles y
tendrán mayor calidad", escribió
Tolgfors.
Así, el ministro definió a los
países escandinavos en una
perspectiva de defensa frente a
Rusia, la única potencia que
puede llegar al Báltico, al Mar
de Barents y los mares y cielos
del norte de Europa, sin contar
claro está a los países de la
OTAN de la que el ministro se
siente casi miembro.
En esa perspectiva es que
Suecia, según el ministro,
"negocia con la OTAN, Noruega y
Finlandia un tratado de
colaboración de defensa, ASDE (air
situation data exchange). El
objetivo es una colaboración
nórdica de vigilancia aérea que
abarque los países bálticos. A
través del intercambio de
información de vigilancia aérea
común, podremos manejar
incidentes en el Norte así como
tener la posibilidad de
fortalecer los ejercicios
militares aéreos".
Tolgfors anunció también otros
cambios, como la creación de
unidades especiales en el país
disponibles para actuar en
cualquier momento. "Hasta ahora
-escribió- las unidades
especiales se desarrollaban en
base a su participación en
acciones internacionales".
El ministro también propuso
mantener el servicio militar
pero casi inactivo, y proceder a
reclutar personal voluntario con
un salario competitivo.
La defensa será construida sobre
la base de un ejército estable y
la contratación de personal que
podrá ser convocado en caso de
necesidad. Las unidades
militares estables tendrán unos
28.000 efectivos, a los que
deberán sumarse 22.000
contratados.
Los representantes de los
partidos Socialdemócrata, de
Medio Ambiente y de Izquierda,
cuestionaron los anuncios del
ministro de Defensa y
sostuvieron que la independencia
de Suecia de alianzas militares
está en camino de desaparecer.
"Suecia actúa en la realidad de
una forma tal que nadie puede
interpretar que se trata de un
país libre de alianzas
militares" sostuvo Gunilla
Wahlén, del Partido de Izquierda
al comentar el artículo del
ministro de Defensa. A su vez el
diputado del Medio Ambiente,
Peter Rådberg, dijo que era
"extra triste" que al mismo
tiempo en Suecia se estuvieran
desarrollando ejercicios
militares de la OTAN.
Anders Karlsson, diputado
socialdemócrata y presidente de
la comisión de Defensa, criticó
este aspecto por lo costoso para
el país, además que no será
hasta el 2019 que el nuevo
sistema podrá estar listo.
También consideró que "el
gobierno ha quebrado la
tradición sueca de buscar
consensos entre los partidos
sobre la política de defensa".
El ministro consideró que los
socialdemócratas han mostrado
diferentes líneas sobre defensa,
y fue más allá al sostener que
"carecen de política de
defensa". Al mismo tiempo que el
ministro de Defensa presentaba
al público su iniciativa de
involucrar más a Suecia en las
actividades de defensa de los
países nórdicos y la OTAN, el
ministro de Relaciones
Exteriores, Carl Bildt, firmaba
con sus colegas de la región,
una propuesta similar.
En la reunión de ministros de
Relaciones Exteriores de
Dinamarca, Finlandia, Islandia,
Noruega y Suecia efectuada en la
capital de Islandia, Reikiavik
entre el 8 y 9 de junio pasado,
se discutió "las maneras de
fortalecer la cooperación
nórdica en las áreas de
relaciones exteriores y la
política de seguridad", según el
comunicado conjunto emitido al
finalizar el encuentro.
Según la nota, "El aumento de la
cooperación nórdica está en
consonancia con la política de
todos los países nórdicos en
materia de seguridad y defensa y
complementa las políticas
europea y euroatlántica de
cooperación". "Los Ministros
convienen además en que el
aumento de la cooperación
nórdica debe ser complementaria
a la OTAN ya existentes, la UE y
la OSCE" agregan también. En ese
encuentro se acordó impulsar
algunas iniciativas presentadas
en el informe de Thorvald
Stoltenberg, ex Ministro de
Relaciones Exteriores y de
Defensa de Noruega.
"Algunas propuestas contienen
elementos para una atención
inmediata. Estas áreas incluyen
la gestión de crisis, la
vigilancia aérea y las
comunicaciones, servicios por
satélite, la seguridad
informática, los servicios
extranjeros, y la cooperación
militar en materia de
transporte, servicios médicos,
educación, material y ejercicio
rangos" según la nota oficial de
la reunión. Asimismo destaca que
los ministros trabajarán para
mejorar la cooperación nórdica
en materia de vigilancia aérea.
"Los ministros toman nota de que
Dinamarca y Noruega ya han
proporcionado asistencia
operativa a Islandia y
participaron en la vigilancia
aérea. Los ministros convienen
en examinar más a fondo la
viabilidad de la propuesta sobre
la vigilancia del espacio aéreo
de Islandia".
Acorde con los tiempos, los
ministros también abordaron
mejorar la seguridad
cibernética, así como capacitar
personal para ampliar la
cooperación técnica y jurídica y
el intercambio de información
entre las autoridades de los
países nórdicos "con el fin de
responder más eficazmente a los
problemas de seguridad
cibernética". Ya anteriormente,
en la presentación anual de la
política exterior en el
parlamento, en febrero pasado,
el ministro adelantó la decisión
de fortalecer los acuerdos con
la OTAN.
Bildt subrayó que la
"cooperación con la OTAN es de
importancia estratégica para
Suecia" a los efectos de hacer
frente a las crisis
internacionales y adelantó que
informaría al parlamento sobre
la cooperación del país con la
alianza militar atlántica. En un
alineamiento más decidido con
las potencias, el ministro Bildt
subrayó "avances" en Irak y
anunció entonces la reapertura
de la embajada sueca en Bagdad,
así como más colaboración con
las tropas de ocupación en
Afganistán.
"Los acontecimientos en
Afganistán son preocupantes"
dijo el ministro de Relaciones
Exteriores. Enfatizó que "el
terrorismo y la producción de
drogas que tienen sus raíces en
el Afganistán amenazan a las
personas más allá de las
fronteras del propio país" por
lo que "el gobierno sueco ha
decidido fortalecer la
asistencia civil y las
operaciones militares en
Afganistán".
Cediendo soberanía
El gobierno conservador plantea
entregar parte de la ayuda
exterior, que hoy realiza
directamente, a la Unión
Europea, para que se ésta la que
decida los proyectos t el
destino de esa colaboración.
Según adelantó la ministra de
Ayuda Exterior, la conservadora
Gunilla Carlsson, esa decisión
podría adoptarse en breve, al
considerar que la UE ha mejorado
en la administración de esas
ayudas.
Suecia ha sido hasta ahora muy
escéptica sobre los resultados y
destinos de la ayuda exterior
que administra la UE., y esas
críticas se mantienen, pero al
parece tendrá más peso la
decisión política de seguir
fortaleciendo los lazos con la
UE y trasladar a ese organismo
regional más decisiones.
La ayuda exterior sueca es
canalizada en mayor parte por el
Instituto SIDA, que en adelante
tendrá menos respaldo. De esta
manera, el dinero que se destina
a la ayuda exterior a los países
pobres, ya no será decidido
según los objetivos políticos y
humanitarios suecos, sino a
través de los análisis e
intereses de la UE.
Batrómetro Internacional
Análisis Político y Social
Nacional e Internacional de
Venezuela y el Resto del Mundo
Director: Diego Olivera
Jefe De Redacción: Miguel
Guaglianone
barometrointernacional@gmail.com
Gentileza:: barometro
internacional
[barometrointernacional@gmail.com]
paginadigital |