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Congreso, ¡Cúrate a ti mismo!
por Amy
Goodman
Mientras el gobierno del
Presidente Barack Obama presiona
para que se vote la reforma del
sistema de asistencia de salud
antes de que el Congreso entre
en receso en agosto, ¿el dinero
de la industria de la salud
habrá contaminado tan
profundamente el proceso como
para evitar que algo bueno salga
de esa votación?
El senador demócrata de Montana,
Max Baucus, preside el Comité de
Finanzas del Senado, que es
clave para cualquier reforma del
sistema de salud. Baucus realizó
varias audiencias de alto nivel
del comité del Senado sin la
presencia de los defensores del
sistema de pagador único. Sin
embargo, ellos estuvieron
presentes…hasta que Baucus
ordenó su arresto por haberse
puesto de pie uno por uno en la
platea, para protestar contra la
exclusión de representantes de
la posición de pagador único en
el panel. El Senador Baucus
simplemente está repitiendo la
promesa del Presidente Barack
Obama de que "la opción de
pagador único esté fuera de la
discusión". Sin embargo, el
sistema de salud de pagador
único tiene apoyo significativo
entre la población
estadounidense, y cada vez más
entre los proveedores de
servicios de salud. Con el
sistema de pagador único, el
gobierno paga las cuentas, pero
la gente aún puede elegir con
qué doctores tratarse. Las
empresas de medicina privada y
las Organizaciones para el
Mantenimiento de la Salud
(conocidas por su sigla en
inglés, HMO), que en definitiva
son las que se llevan las
ganancias, se quedan sin
negocio.
Mike Dennison, un periodista del
Montana Standard, descubrió que
Baucus recibió más apoyo
económico para su campaña de
parte de grupos de interés
relacionados con las industrias
de la salud y de seguros que
ningún otro miembro del
Congreso. Dennison me dijo:
"Estamos hablando de la
industria de los seguros de
salud, que son las HMO,
hospitales, médicos, empresas
farmacéuticas; probablemente de
allí proviene la mayor parte de
su dinero. El informe que
preparamos mostraba que, de los
casi 15 millones de dólares que
recaudó en los últimos seis
años, tanto para su campaña como
para su liderazgo en los Comités
de Acción Política (o PAC, por
sus siglas en inglés), el 23%
provino de intereses
relacionados con los seguros y
la salud, y alrededor del 18 por
ciento de eso provino del sector
de la salud y una gran cantidad
de las farmacéuticas –no de las
empresas, sino de gente que
trabaja para las empresas
farmacéuticas y los PACs
farmacéuticos-, alrededor de
830.000 dólares solamente de ese
sector. La suma total fue de
alrededor de 3,4 millones de
dólares, que creemos es
probablemente más de lo que haya
recibido ningún otro miembro".
En un foro público realizado
recientemente en Nuevo México,
Linda Allison le preguntó a
Obama sobre las finanzas de
Baucus: "Tanta gente queda en
bancarrota por tener que
utilizar sus tarjetas de crédito
para pagar la asistencia de
salud… ¿Por qué eliminaron del
debate la opción del sistema de
pagador único? ¿Y por qué Baucus
está en el Comité de Finanzas
discutiendo la asistencia de
salud cuando recibió tanto
dinero de las empresas
farmacéuticas? ¿No hay aquí un
conflicto de intereses?".
Obama eludió el tema de Baucus,
pero admitió lo siguiente: "Si
estuviera empezando un sistema
desde cero, entonces creo que la
idea de avanzar hacia un sistema
de pagador único podría tener
sentido. Ese es el tipo de
sistema que tienen la mayoría de
los países industrializados del
mundo".
La preocupación de Linda Allison
sobre la quiebra es oportuna. De
acuerdo a un reciente estudio de
la Facultad de Medicina de
Harvard, el "62,1 por ciento del
total de quiebras de 2007
estuvieron relacionadas con los
gastos médicos". Muchas de estas
personas no pertenecen a los 50
millones de estadounidenses que
carecen de seguro de salud, sino
que están entre los 25 millones
que se estima tienen un seguro
que no cubre todas sus
necesidades. Que una persona
pueda tener seguro de salud y
aún así termine en bancarrota
por deudas de gastos de hospital
y de farmacia es una vergüenza
nacional.
Pocos días antes de que esta
semana Obama pronunciara un
discurso ante la Asociación
Médica Estadounidense (AMA, por
su sigla en inglés) en Chicago,
la asociación anunció que se
opondría a la opción de salud
pública.
En respuesta, al menos un médico
canceló su membrecía. En la
carta de renuncia, el Dr. Chris
McCoy, de la Clínica Mayo en
Rochester, Minnesota, escribió
que la AMA "no pudo pasar del
segundo párrafo antes de
plantear el tema del reembolso a
los médicos". El Dr. Chris McCoy
me dijo: «El único interés de la
AMA en los últimos diez años en
Capitol Hill siempre ha sido el
SGR [índice de crecimiento
específico] y el reembolso a los
médicos, al punto en que… cuando
se reunieron con miembros del
Congreso, solo hablaron de eso.
No hablan de temas de salud
pública, y no hablan de lo que
necesitamos hacer por los
pacientes. Hablan de lo que
podemos hacer para que los
proveedores de salud cobren lo
suficiente… Ese enfoque, creo,
fue planteado muy bien por el
artículo de Atul Gawande en The
New Yorker sobre cómo los
médicos se vieron a sí mismos
como centros empresariales y
centros que generan gastos, y
eso ha aumentado el costo de la
asistencia de salud. Y como
cultura médica y cultura de
asistencia de salud, debemos
cambiar si queremos controlar
los costos».
Las últimas declaraciones
financieras presentadas en el
Congreso indican que muchos
miembros importantes tienen
grandes inversiones en la
industria de la salud. El
Washington Post informó esta
semana que casi 30 integrantes
del Congreso, que son miembros
clave de comités que tendrán un
impacto en el debate sobre el
sistema de salud, también tienen
importantes inversiones en
empresas de salud. En el grupo
bipartidista de inversores se
encuentra el Líder de la Mayoría
del Senado, Harry Reid,
demócrata de Nevada; el senador
republicano de New Hampshire,
Judd Gregg; la familia de la
diputada demócrata de
California, Jane Harman; el
senador republicano de Georgia,
Johnny Isakson; el senador
demócrata de Massachusetts, John
Kerry; y el senador republicano
de Idaho, Michael Crapo. En
total, esas inversiones
ascienden a entre 11 y 27
millones de dólares (el número
es impreciso, ya que los
formularios de declaración dejan
espacio a cierta ambigüedad).
Según Associated Press, Jackie
Clegg Dodd, esposa del senador
demócrata de Connecticut, Chriss
Dodd, es miembro del directorio
de cuatro empresas relacionadas
con la salud y ganó más de
200.000 dólares el año pasado.
El senador Dodd es el presidente
del Comité de Salud, Educación,
Trabajo y Pensiones del Senado,
un comité clave, en reemplazo
del senador demócrata Ted
Kennedy, del Estado de
Massachusetts, que está enfermo.
El Congreso pronto entrará en el
"receso de verano", y sus
miembros volverán a sus
distritos para recaudar fondos,
por supuesto, y quizá también,
para visitar al proveedor de
servicios de salud de su pueblo
natal: sus gastos correrán por
cuenta del plan de salud del
Congreso, financiado con fondos
públicos.
Fuente: Democracy Now
http://listas.cult.cu/mailman/listinfo/entorno
Cubarte, 2008.
Gentileza::
entorno@listas.cult.cu
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