|
de Biazzi Silvina
Llego el amor
Era de noche y lloviznaba
ya no sentía...
solo lloraba...
No imaginé lo que me esperaba,
en mi ventana un ángel miraba...
y en mi corazón el amor llegaba...
y ahí tú estabas
cuando más lo necesitaba,
sembrando vida en mi,
haciéndome tan feliz.
hoy, mi alma, ya no sufre,
por que te encontró a ti
y la soledad ya no me acecha
porque te quedaste en mi...
porque me regalaste,
tu mundo ideado para mí...
porque si no fuese por ti,
yo no habría vuelto a vivir...
solo hubiera conocido,
el amargo sabor del sufrir...
es que, era el destino,
tenia que encontrarte a ti,
aquel muchacho bueno,
de mirada tierna,
aquel que me haga olvidar todas las tristezas
aquel que me brinde todo su amor,
y quien poco a poco,
me entregó su corazón.
el ángel que me protege,
de todo lo que me hiere,
el que alivia mis heridas
y pone en mi vida alegrías
sabia, que yo, algún día
te iba a tener como guía,
en el camino del amor,
y que nuevamente iba a sentir calor
y olvidar, que esta alma mia,
en un instante llegó a sentirse tan fría,
que llegó a sentir rencor,
y a olvidar lo que es el perdón...
pero mi ángel me recordó,
que aquel que cuide mi amor
le daría todos sus dones,
que alguna vez a él,
se los dió dios...
pero en esta noche tan fría...
¿quién me explicaría
éste dolor en mi pecho
similar a una espina?
ya sea cuando estas lejos...
o cuando, con ansias de verte,
te anhelo...
corazón mío,
siempre recuerda éstas palabras
que brotan de un alma enamorada
porque sí alguna vez
tu lado no me pertenece
y nuestros corazones entristecen,
no temas, vuelve a mis brazos corriendo,
como si nunca te hubieras ido,
cuéntame lo que sentiste,
o si alguna vez te han herido
por no quererte jamás,
como siempre, yo,
te he querido

Volver
a Ateneo de las Letras
Volver a textos
|