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de Colella de Mir Susana
Lo Efímero
Quiero sentir ese cielo, ese espacio,
esas nubes formadas de ilusiones,
demorar las tardes con suaves canciones
que absorban las sombras violetas despacio.
Si reposa apenas escondido
bajo el sol del verano entre hojas
y resplandece con bellas frutas rojas,
sentir la efímera dicha de un nido.
Como cambia invierno en primavera
y la gloriosa música en grito,
se torna la valiente fe en espera.
Así, el ensueño más exquisito
como lo excelso que está fuera,
son efímeros ante el infinito.
La canción del Viento.
Llamo a las puertas dormidas,
golpeo en las ventanas pequeñas,
acaricio el nacer de hojas risueñas
con el canto de rosas encendidas.
Enloquezco al aire en el vergel
cuando arrulla el ave en la retama
y nace el dulzor en cada rama
cuando agito mareas de rojo y miel.
Giro entre eucaliptos esmerados
en alcanzar lejano cielo labrado
con auroras del paraíso inmortal.
Si el Olimpo está estremeciendo,
desde la profundidad universal
tierno amor con mis manos enciendo.

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