.
Entonces inspírame
pero sin rasguñar mis dedos
Todos se encuentran cantando
Beldad del parque
Hasta Señorita busca encontrarse
Mi buena señorita
Cúbrase con manto
A ver si llueve
la desafinada
no presta atención
y sigue con
su grito
ensordecedor
aDrIán
Angélica y yo durmiendo desnudas en casas vacías.
Café y galletas. Recuerdo de Mar del Plata. Huevos friéndose en manteca. Azulejos verdes y dibujos en la bañera. Dados de cien caras. ¿Va a funcionar? Sillón rojo, llévame a navegar. El lobo marino aún respira. Distancia. Abstenerse. Riendas al deseo. Paradojas. La música del flautista y Bobby se despide y yo llamo y me atiende una mujer y corto. Un cuarto vacío infecto de soledad para Angélica desnuda. Nadie nos puede alcanzar, no sentimos el cuerpo, no hay dolor. Escuchamos algo en la radio que nos da miedo:
"Para los japoneses el estado de quietud es admirable; en tanto que para el mundo occidental está mal visto. Esa filosofía de la quietud no tiene necesariamente que ver con un estadío pasivo"
Pero
¿Kamikaze Harakiri Haiku?
"Ante el macho, especialmente los más jóvenes y fuertes, la hembra desarrolla un instinto voraz en lo superlativo. Las garras asoman y la epidermis exuda las hormonas del cortejo. En el reino de las aves, los machos de la especie Ascarius, naturales de Nueva Guinea, a menudo cambian el plumaje antes de empezar la danza. Por lo general, el cortejo nupcial dura varias horas, en las que el macho macho se debilita y la hembra se lanza de lleno a él, aprovechando su momento de mayor vulnerabilidad".
gRiS
Solo Sal
celdagris@hotmail.com 
|